En un verano atravesado por el riesgo permanente de incendios forestales en la región andina, el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, presentó el esquema de recursos que la provincia prevé desplegar durante la temporada, con una estrategia centrada en tecnología, equipamiento y refuerzo del personal operativo. El mandatario sostuvo que los incendios actuales presentan un comportamiento más extremo que en años anteriores y atribuyó parte de esa transformación al impacto del cambio climático.
El anuncio fue realizado en el Aeropuerto de Bariloche, donde quedó operativo un helicóptero con capacidad de arrojar 4.000 litros de agua y de transportar brigadistas. Según se informó, la aeronave —que puede trasladar entre 17 y 19 pasajeros, más la tripulación— cuenta con un umbral operativo amplio frente al viento, con un límite de hasta 90 kilómetros por hora de componente para su funcionamiento.
“Hoy es un día histórico para la provincia de Río Negro y para el SPLIF”, afirmó Weretilneck al remarcar que, por primera vez, la provincia contará con un medio aéreo propio para el combate de incendios. Hasta ahora, explicó, el esquema se sostenía principalmente con apoyo y coordinación interjurisdiccional a través del Plan Nacional de Manejo del Fuego, Parques Nacionales y otros organismos.
En ese marco, el gobernador describió un escenario de mayor complejidad: “Antes hablábamos de categorías 2 y 3; hoy ya estamos en 4 y 5”, señaló, y planteó que la respuesta estatal debe adaptarse a incendios que avanzan con velocidad, intensidad y condiciones meteorológicas más exigentes.
Coordinación regional y rol del SPLIF
Weretilneck sostuvo que el trabajo contra incendios en la Patagonia requiere coordinación permanente entre las provincias y Nación. Según indicó, el sistema nacional cuenta este año con 15 medios aéreos distribuidos entre Neuquén, Río Negro y Chubut. Además, mencionó que la presencia operativa en Bariloche y El Bolsón obliga a una articulación precisa para administrar tiempos de respuesta, logística y despliegue de recursos.
El mandatario también mencionó el trabajo conjunto con Parques Nacionales —en una provincia que convive con áreas protegidas— y el rol de fuerzas federales como la Policía de Seguridad Aeroportuaria, Gendarmería y Prefectura, además de la Policía provincial, los municipios y los bomberos voluntarios. “Toda esta actividad es coordinada desde el SPLIF”, sostuvo, al referirse al Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales.

Tecnología satelital, cámaras con IA y monitoreo permanente
Uno de los ejes principales del mensaje oficial estuvo puesto en la incorporación de tecnología para anticipar el comportamiento del fuego. Weretilneck indicó que la provincia contrató un sistema propio de vigilancia y monitoreo satelital por más de $1.200 millones, que incluye una constelación satelital alemana capaz de diagnosticar, proyectar y seguir la evolución de un incendio.
Según detalló, la inversión supera el millón de dólares y permitirá que las centrales del SPLIF en Bariloche y El Bolsón cuenten con un diagnóstico permanente respecto de “hacia dónde se moverá” el fuego, con el objetivo de mejorar la seguridad del personal en terreno y anticipar escenarios.
En la misma línea, el gobernador mencionó la puesta en marcha de un avión de INVAP destinado al monitoreo y apoyo operativo, al que definió como una herramienta clave para tareas de prevención y coordinación.

Brigadistas, logística y equipamiento para el ataque inicial
Weretilneck informó que el sistema incorporó 50 nuevos brigadistas, lo que eleva el plantel a 250 combatientes distribuidos en distintas bases operativas, entre ellas Bariloche, El Bolsón, El Manso y El Foyel. También señaló que el esquema cuenta con una inversión aproximada de US$5 millones, con financiamiento parcial de FONPLATA y fondos del Tesoro provincial.
En cuanto al equipamiento, detalló la incorporación de tres camiones para el SPLIF —uno de 10.000 litros y dos de 2.500 litros— además de camionetas de ataque rápido, dos UTV 4×4 para zonas de difícil acceso y un minibús destinado al traslado de brigadistas y personal.
También mencionó la adquisición de 18 equipos de monitoreo y el avance de un sistema de cámaras con inteligencia artificial, desarrollado en alianza con INVAP: ya se instalaron siete, con un objetivo de doce. En Bariloche, explicó, se encuentran en etapa de prueba.
El gobernador sumó además la disponibilidad de dos drones térmicos, utilizados para detectar puntos calientes luego de contener un foco ígneo, junto con antenas, bases de comunicación y estaciones meteorológicas.
Al cerrar su exposición, Weretilneck insistió en un criterio operativo que busca ordenar el despliegue: “El incendio lo ataca primero quien llega primero”, afirmó. Bajo esa idea, subrayó la importancia de reducir los tiempos de detección y llegada a los focos, y señaló que este año la Policía provincial se integrará con mayor presencia al esquema de ataque inicial.













