La concejal Julieta Wallace (Incluyendo Bariloche) lanzó duras críticas contra la gestión municipal al denunciar aumentos “ilegales” de tasas de hasta el 1000% y cuestionar el manejo institucional del proyecto de reconversión del cerro Catedral, al que describió como un proceso “opaco”, con irregularidades técnicas y sin participación ciudadana efectiva.
En diálogo con Voz Radio, Wallace apuntó especialmente contra el accionar del Departamento Ejecutivo durante la última reunión del Consejo de Planificación Municipal (CPM), instancia que calificó como abruptamente interrumpida. Para graficar lo ocurrido, recurrió a una metáfora elocuente: “Es como estar jugando un partido de fútbol y que alguien agarre la pelota y se vaya. Eso fue lo que hizo el Departamento Ejecutivo”.
Según relató, el encuentro —que debía servir para el análisis técnico y político del proyecto— careció por completo de defensores oficiales. “No hubo nadie del Ejecutivo que defienda el proyecto. Nadie hizo una defensa política, técnica o institucional. Cuando digo nadie, es nadie”, enfatizó, al tiempo que subrayó que el CPM es una instancia obligatoria prevista por la normativa vigente.
El clima de tensión se profundizó desde el inicio. Wallace relató que al llegar al lugar se encontraron con un operativo policial que impedía el ingreso de integrantes de la comisión directiva del Colegio de Arquitectos, pese a estar habilitados para participar. “Tuvimos que sacar la Carta Orgánica y la legislación vigente. Recién ahí no les quedó otra opción que dejar entrar a todos”, describió, al dar cuenta de un “intercambio fuerte” con los efectivos.
El cierre de la reunión fue, para la concejal, el punto más grave. Según su testimonio, el moderador —un abogado del Ejecutivo— dio por finalizado el encuentro de manera unilateral. “‘Queda cerrado el CPM’, dijo, se levantó y se fue. Fue una falta de respeto para todos los presentes”, sostuvo.
Wallace también cuestionó la legalidad del procedimiento. Recordó que la ordenanza 2929 establece que la participación debe canalizarse a través del Consejo de Planificación Estratégica, organismo que no fue convocado. En ese contexto, informó que los miembros presentes —con excepción del Ejecutivo y dos concejales— firmaron un acta dejando constancia de que el CPM no había sido cerrado formalmente.
Al referirse a una conversación con Sofía Maggi, secretaria de Planeamiento, Wallace afirmó que le advirtió que no podía cerrarse el Consejo de manera inconsulta. “Le dije: ‘Vos sabés que no podés cerrar unilateralmente el Consejo’, y ella me respondió: ‘Es verdad, no lo puedo hacer’”, relató. También criticó la ausencia de funcionarios provinciales clave —como los vinculados a áreas forestales o de aguas— que habían sido citados.
En paralelo, la concejal puso el foco en los aumentos de tasas municipales dispuestos por resolución del intendente. Según explicó, el Tribunal de Contralor ratificó la ilegalidad del procedimiento, al considerar que las subas debían tratarse mediante ordenanza. Sin embargo, cuestionó duramente la exhortación del propio Tribunal para que el Concejo trate el tema. “Es una payasada. Exhortan al Concejo Municipal a tratar un aumento por ordenanza después de que el Ejecutivo lo impuso por resolución. Es una intromisión de un poder sobre otro”, sostuvo.
Wallace recordó además que, de acuerdo con el reglamento interno, un proyecto rechazado no puede volver a ser tratado durante seis meses. “Hasta junio no pueden volver a discutir un aumento de tasas en el Concejo”, advirtió.
En clave política, la concejal vinculó el avance del proyecto Catedral a una fuerte presión empresarial. Señaló directamente a CAPSA y sostuvo que tanto el intendente como el gobernador actúan alineados con esos intereses. “Creo que lo que hacen es cumplirle los deberes a la empresa”, lanzó.
Finalmente, trazó un paralelismo entre la gestión local y el escenario nacional. Al referirse al intendente Walter Cortés, afirmó que “cada vez se parece más a Milei”, al describir un estilo de gobierno basado en el conflicto permanente. “Prima el llevarse todo puesto, insultando a los concejales, a la Carta Orgánica, a los vecinos y a los gremios”, concluyó.













