El Concejo Deliberante de Viedma aprobó una nueva ordenanza sobre arbolado público urbano, elaborada a partir de un proceso de trabajo que reunió a universidades, organismos municipales y representantes de distintas instituciones.
La concejal María Andria señaló que la iniciativa surgió del aporte de “múltiples actores” y destacó la participación de las dos universidades nacionales con sede en la capital provincial.
Según explicó, la norma parte de un relevamiento técnico y modifica la mirada tradicional sobre los árboles ubicados en calles, veredas y espacios públicos. “Trata al arbolado como infraestructura urbana de utilidad pública”, afirmó la edil.
Ese criterio implica considerar a los árboles como parte de la planificación de la ciudad, junto con otros servicios y elementos urbanos, y no únicamente como componentes ornamentales.
El defensor del Pueblo de Viedma, Martín Pérez Morando, participó de la elaboración y destacó la diversidad de sectores que intervinieron en el proceso. El funcionario valoró “la pluralidad de visiones” y planteó que la metodología utilizada podría servir para futuras iniciativas legislativas.
“Hay que aprovechar este ejemplo de construcción de ordenanzas con múltiples actores”, sostuvo.
La información difundida no precisó todavía cuáles serán las nuevas obligaciones para el Municipio y los vecinos, qué criterios se aplicarán para la poda y extracción de ejemplares ni cómo se organizarán los controles.












