La concejal Julieta Wallace, de Incluyendo Bariloche, llevó nuevamente el conflicto del vertedero municipal al terreno político y presentó una propuesta con fechas concretas: comenzar de inmediato con medidas para contener la emergencia, avanzar con el cierre y la remediación entre 2027 y 2029 y llegar hacia 2029-2030 con un sistema regional de disposición de residuos.
La iniciativa, a la que definió como una “hoja de ruta”, fue elaborada con participación de ingenieros ambientales y pretende establecer algo que, según cuestionó la edil, hasta ahora no tiene el Ejecutivo municipal: objetivos, etapas y plazos definidos para abandonar definitivamente el actual basural.
“Nosotros lo que presentamos desde la oposición es una hoja de ruta. ¿Qué significa esto? Un plan de trabajo con metas identificadas, con plazos identificados, porque lo que advertimos es una cuestión por parte del Ejecutivo de no saber efectivamente qué hacer o no querer hacer”, afirmó Wallace durante una entrevista con el ciclo Nada Personal de Voz Radio.
Su crítica apuntó directamente al intendente Walter Cortés, pero también alcanzó al gobernador Alberto Weretilneck, a quien reclamó una mayor participación provincial en una problemática que considera regional.
Cuatro etapas y una fecha para dejar atrás el actual vertedero
La propuesta divide el proceso en cuatro fases. La primera debería comenzar durante lo que queda de 2026 y continuar en 2027, con medidas destinadas a la estabilización de la emergencia actual.
Después vendrían las etapas necesarias para avanzar hacia un nuevo sistema de tratamiento y disposición de residuos, mientras paralelamente comienza el proceso de cierre del predio existente. Wallace ubicó entre 2027 y 2029 la etapa de cierre y remediación del actual vertedero. La última fase apunta a consolidar un esquema regional hacia 2029-2030.
“Está hecha con ingenieros ambientales. ¿Qué significa esto? Que es algo posible y cuantificable”, aseguró. La intención es evitar que la discusión vuelva a quedar limitada a soluciones transitorias para continuar enterrando residuos en el mismo predio.
Wallace describió la situación actual en términos particularmente críticos. “Tenemos un vertedero que es uno de los 50 vertederos más contaminantes del mundo, donde ingresan 200 toneladas de residuos sin disposición controlada todo el tiempo”, sostuvo.
La caracterización y las cifras corresponden al diagnóstico expuesto por la concejal y requieren distinguirse de una evaluación técnica independiente sobre la situación ambiental del predio.
Para Wallace, el problema dejó hace tiempo de ser exclusivamente el destino de la basura. Mencionó incendios, jaurías de perros, contaminación del aire y de las napas y consecuencias sanitarias sobre los barrios próximos. “Hay miles de personas que viven alrededor”, remarcó.
También relacionó su preocupación con los recientes episodios de manchas detectadas en el lago Gutiérrez, en medio de las discusiones sobre posibles fuentes de contaminación en ese sector.
Uno de los argumentos centrales de Wallace apunta al presupuesto. La concejal cuestionó la idea de que la falta de recursos sea el principal impedimento para comenzar a transformar el sistema y citó una contratación reciente del Municipio.
“Acaba de contratar a una empresa, Rowing, por 400 millones de pesos por mes para seguir enterrando basura. Entonces, el dinero evidentemente existe”, afirmó.
Y agregó: “Lo que no hay es una voluntad para avanzar seriamente en la resolución de este tema”.
La discusión se volvió más política cuando Wallace cuestionó las prioridades de la gestión municipal. “Para el intendente Walter Cortés parece que ya es el asfalto o el asfalto”, afirmó.
Según la edil, la pavimentación no puede concentrar la agenda municipal mientras continúan sin resolverse problemas estructurales como el vertedero.
“Los problemas estructurales de Bariloche no se arreglan asfaltando calles”, señaló, y cuestionó además que las obras viales no siempre respondan, según su mirada, a una planificación relacionada con el transporte público.
El reclamo de un vertedero regional
La concejal recordó la existencia de acuerdos y discusiones previas que reconocen la dimensión regional de la gestión de residuos y planteó que el Gobierno provincial debería asumir un papel central para reunir a los municipios involucrados y garantizar financiamiento. “Está más que claro que es un problema regional y no es un problema local”, sostuvo.
Para reforzar el planteo comparó la situación de la Zona Andina con experiencias desarrolladas en el Alto Valle. “El Valle hoy tiene un vertedero regional. Claro, en el Valle podemos hacerlo, pero en la zona andina no”, cuestionó.
Fue todavía más lejos al caracterizar esa diferencia como una “discriminación hacia la zona andina” por parte del gobernador.
Este miércoles, según anticipó Wallace, está prevista una reunión con legisladores, entre ellos representantes de otras regiones de Río Negro, para analizar alternativas y posibles herramientas de intervención provincial.
La entrevista también dejó expuesta la tensión entre la oposición y el Ejecutivo por los intentos anteriores de abordar el vertedero. Wallace rechazó las acusaciones del intendente respecto de la falta de avance legislativo de las iniciativas vinculadas con el tema. “Walter Cortés miente, pero descaradamente miente”, afirmó.
Según su versión, el proyecto de licitación impulsado previamente por el Ejecutivo no avanzó porque el intendente no consiguió los votos necesarios en el Concejo. “El proyecto de licitación que él presentó no le salió porque no tuvo los votos necesarios”, sostuvo. También cuestionó que posteriormente no se hayan generado nuevas instancias de discusión. “Desde el 2 de abril a esta parte no nos han convocado a tratar el proyecto”, aseguró.
Para Wallace, el Ejecutivo debería buscar acuerdos políticos en lugar de responsabilizar al Concejo. “En vez de sentarse a generar los consensos, lo que hace es generar conflictividad, decirnos que nosotros no trabajamos”, señaló.
Para la concejal, el primer paso no depende de encontrar un diagnóstico nuevo. “Falta que alguien le ponga el cascabel al gato”, resumió. Es decir, que exista una conducción política capaz de asumir el proceso y destinar los recursos necesarios.











