Según se explicó desde la Dirección, la solicitud fue que la protesta pudiera desarrollarse con música y cánticos, pero evitando el uso de bombos y otros elementos de alto impacto sonoro, debido a la presencia de animales sedados y próximos a ingresar a cirugía.
El director de Sanidad Animal, Roque, señaló que mantuvo una conversación con integrantes de la asamblea para realizar el pedido. “Entendemos y valoramos el derecho a manifestarse, pero les pedimos evitar los bombos porque el servicio estaba funcionando con normalidad, con turnos de castración, vacunación y desparasitación de perros y gatos”, expresó.
En ese sentido, remarcó que los animales atendidos son pacientes sometidos a procedimientos quirúrgicos y que el estrés previo puede generarles sufrimiento innecesario. Desde el área explicaron que el exceso de ruido y vibración puede provocar en perros y gatos un aumento del estrés, con alteraciones en la frecuencia cardíaca y respiratoria, incremento de la presión arterial y liberación de hormonas del estrés, factores que pueden complicar la inducción anestésica y la estabilidad durante la cirugía.
También advirtieron que la sobreestimulación previa puede derivar en mayor agitación, respuestas defensivas, peor tolerancia a la anestesia y recuperaciones más lentas. En el caso de los felinos, el estrés agudo puede desencadenar crisis respiratorias o cardiovasculares, mientras que en los caninos puede generar cuadros de excitación extrema y descompensación.
Pese al contexto, Sanidad Animal informó que se sostuvo la atención prevista y que el objetivo central del servicio es garantizar prácticas seguras y de calidad, priorizando el bienestar de cada paciente.
La respuesta de SOYEM
Tras las declaraciones del Director de Sanidad Animal, el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOYEM) difundió un comunicado en el que cuestionó los dichos del funcionario y rechazó que se responsabilice a los trabajadores por lo ocurrido.
Desde el gremio sostuvieron que la situación que pudo haber afectado a los animales fue consecuencia de una falta de previsión por parte de la gestión municipal, ya que la asamblea y la retención de tareas habían sido notificadas con varios días de anticipación. En ese marco, afirmaron que la falta de planificación no puede ser atribuida ni a los trabajadores ni al sindicato.
Según indicó SOYEM, el intercambio mencionado por el funcionario incluyó un compromiso concreto de organizar la atención a través del quirófano móvil, precisamente para evitar cualquier afectación a los animales durante la jornada de protesta, compromiso que —según el comunicado— no fue cumplido por la autoridad responsable.
El sindicato también denunció que el Director de Sanidad Animal se acercó a la manifestación y filmó a las y los trabajadores con su teléfono celular, calificando esa actitud como intimidatoria y señalando que el material habría sido utilizado posteriormente para desacreditar públicamente al personal y a la organización sindical.
Finalmente, SOYEM rechazó lo que consideró un intento de criminalizar la protesta y de utilizar la sensibilidad social vinculada al bienestar animal para encubrir fallas de gestión. Afirmaron que el derecho a manifestarse es constitucional, que fue ejercido de manera responsable y que la responsabilidad de la situación recae en quienes, pese a estar notificados, no reorganizaron el servicio.













