El Gobierno de Río Negro mantiene abiertas negociaciones con Nación para asumir el control, mantenimiento y mejoramiento de las rutas nacionales 22 y 151, dos corredores estratégicos para la actividad productiva y la conectividad de buena parte de la provincia.
La discusión volvió a quedar expuesta durante una reunión en Viedma entre el ministro de Obras y Servicios Públicos, Alejandro Echarren, y la intendenta de Catriel, Daniela Salzotto. El encuentro estuvo concentrado en el estado de la Ruta 151, una traza que conecta el norte rionegrino con la región de Vaca Muerta y que desde hace años acumula reclamos por baches, deformaciones y sectores de circulación riesgosa.
La Provincia sostiene que la falta de obras nacionales impacta tanto en la seguridad vial como en el desarrollo energético. Su planteo es que no puede haber una expansión sostenida de Vaca Muerta sin rutas capaces de absorber el tránsito de camiones, maquinaria, trabajadores e insumos.
El reclamo de Catriel por la Ruta 151
Salzotto describió a la Ruta Nacional 151 como uno de los principales problemas de infraestructura que enfrenta Catriel. La traza es utilizada diariamente por vecinos, transportistas y empresas vinculadas con la actividad hidrocarburífera. Su deterioro también afecta el acceso a servicios, el traslado de trabajadores y la conexión con otras localidades de la región.
“No hay desarrollo en Vaca Muerta sin rutas y sin obras”, afirmó la intendenta. También sostuvo que el reclamo debe superar las diferencias partidarias (por su pertenencia al Frente de Todos) porque involucra a toda la comunidad y al funcionamiento de una actividad central para la economía regional.
El Gobierno provincial asegura que los tramos cercanos a Catriel se encuentran entre los sectores más críticos de la red vial nacional en Río Negro. También vincula ese deterioro con la reiteración de accidentes, aunque el comunicado no detalló estadísticas, cantidad de siniestros ni períodos comparativos.
La propuesta de Weretilneck
El gobernador Alberto Weretilneck planteó ante Vialidad Nacional que Río Negro está dispuesto a hacerse cargo de las rutas 22 y 151. La propuesta incluye el mantenimiento y la ejecución de mejoras, pero depende de un acuerdo con el Gobierno nacional. En la negociación intervienen el Ministerio de Obras Públicas provincial, Vialidad Rionegrina y la Fiscalía de Estado.
Echarren afirmó que la Provincia busca acelerar las tratativas para comenzar a trabajar sobre los sectores más deteriorados. “El Gobernador le ha planteado claramente a Nación que la Provincia quiere colaborar y hacerse cargo de las rutas 22 y 151. Necesitamos ponernos de acuerdo de una vez por todas para intervenir de forma urgente”, sostuvo.
El ministro vinculó la iniciativa con la necesidad de garantizar una circulación más segura para vecinos y transportistas. También aseguró que Catriel soporta “una de las peores rutas del país”, en referencia a la 151.
La transferencia de una ruta nacional a una provincia no implica únicamente un cambio administrativo. También requiere acordar cómo se financiarán el mantenimiento, la repavimentación, la señalización, los puentes, las banquinas y las obras de seguridad vial.
Ese aspecto será determinante para conocer el alcance real de la propuesta rionegrina.
Hasta ahora no se informó si Nación transferiría partidas junto con las rutas, si la Provincia debería financiar los trabajos con recursos propios o si se establecería algún esquema compartido. Tampoco se detalló si el eventual acuerdo abarcaría la totalidad de ambas trazas dentro de Río Negro o solo los tramos más deteriorados.
La Ruta 22 atraviesa buena parte del Alto Valle y constituye uno de los principales corredores de transporte de pasajeros y cargas de la provincia. La 151, en tanto, conecta Catriel con el norte rionegrino y tiene un peso creciente por el desarrollo de la actividad petrolera.
Asumir ambas rutas representaría para Río Negro una mayor capacidad de decisión, pero también una obligación presupuestaria considerable.












