Río Negro presentó este miércoles en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires su temporada de invierno 2026, en un encuentro pensado para mostrar la oferta turística de la provincia ante operadores, empresarios del sector y autoridades nacionales. Bariloche, como principal destino invernal rionegrino, volvió a ocupar un lugar central dentro de una estrategia que busca posicionar a la provincia bajo el concepto “Cordillera, Estepa, Valle y Mar”.
La actividad se realizó en el Estudio U. House y fue impulsada por la Agencia de Turismo de Río Negro. Participaron el gobernador Alberto Weretilneck; el secretario de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, Daniel Scioli; la secretaria de Turismo provincial, María Sol Canalda; y el director ejecutivo de ATUR, Diego Piquín, junto a representantes de distintos destinos rionegrinos.
En ese marco, Bariloche llevó su propia agenda. El intendente Walter Cortés participó de la presentación acompañado por parte de su equipo y aprovechó el lanzamiento para mencionar algunas de las acciones con las que la ciudad buscará fortalecer su oferta de cara a una temporada clave para la economía local.
Uno de los anuncios fue la intención de sumar, antes de fin de año, una nueva excursión turística hacia la Isla Huemul desde el Puerto San Carlos. Según planteó Cortés, la propuesta apunta a poner en valor el puerto y recuperar una alternativa lacustre con salida desde el centro de la ciudad, en un circuito con peso histórico y potencial turístico.
“Bariloche va a estrenar una nueva excursión a la Isla Huemul poniendo en valor el Puerto San Carlos”, afirmó el intendente durante la presentación.
El jefe comunal también hizo referencia a las intervenciones realizadas sobre la Costanera y defendió la decisión de recuperar visuales hacia el lago Nahuel Huapi. “No puede ser que la única ciudad que tiene un lago hermoso, que todo el mundo muestra, nosotros lo tapemos”, sostuvo.
Más allá de la presencia institucional, el lanzamiento dejó planteado el desafío central de la temporada: sostener la competitividad de Bariloche en un contexto en el que los destinos turísticos deberán disputar visitantes con precios, conectividad, servicios y nuevas experiencias. Para Río Negro, el invierno vuelve a ser una vidriera clave; para Bariloche, una prueba exigente en su principal escenario económico.













