Alejo Ramos Mejía impulsa que la reforma de la Carta Orgánica de San Carlos de Bariloche incorpore dos principios ligados a la identidad ambiental de la ciudad: “costas libres” y “senderos públicos conectados”.
La propuesta retoma el espíritu de la Ordenanza 2694-CM-15, que el propio Ramos Mejía impulsó durante su paso por el Concejo Municipal y que fijó una restricción de dominio de hasta 35 metros sobre las costas de lagos, lagunas, ríos y arroyos para garantizar acceso, circulación y permanencia, sin vulnerar la propiedad privada.
“Hace más de diez años, cuando el camino de sirga se achicó de 35 a 15 metros por parte del Congreso nacional, dimos una discusión para garantizar que las costas de Bariloche pudieran seguir siendo disfrutadas por todos y reestablecimos los 35 metros para Bariloche. Ahora tenemos la oportunidad de que ese principio quede incorporado definitivamente a nuestra Carta Orgánica“, señaló el dirigente.
El primer eje busca consagrar el libre acceso, circulación y disfrute responsable de las costas como obligación permanente del municipio, despegando esa garantía de “una decisión administrativa circunstancial” para convertirla en política de Estado. La incorporación a la Carta Organica consolidará los 35 metros de costa y obligará a proteger en forma progresiva los espacios públicos costeros, sin que no pueda ser garantizado por un Concejo Deliberante circunstancial.
El segundo eje propone reconocer en la red de senderos para caminatas, trekking y trail running que ya existe y se incorporen, una restricción al dominio en miras al interés público para que puedan ser utilizados por todos, garantizando así su apertura, mantenimiento y goce por parte de los vecinos y turistas.
“Tenemos cientos de kilómetros potenciales para caminar y correr, pero muchos recorridos terminan abruptamente. Hay que pensar los senderos como infraestructura pública, igual que las calles o las ciclovías. Bariloche no puede ser un gueto para pocos“, planteó Ramos Mejía












