El jueves, poco después de las 19 horas, una explosión de una garrafa provocó un incendio en una vivienda del barrio Valle Azul. En cuestión de minutos, el fuego destruyó completamente la casa. Un hombre y su hijo resultaron heridos y fueron trasladados de urgencia al hospital Ramón Carrillo.
Según el tesimonio de los vecinos, la dueña de casa intentó advertir a su esposo y su hijo que salieran de la habitación pero el ingreso de aire provocó que el alcance del fuego fuera aún mayor. La violencia del incendio hizo que la familia perdiera todas sus pertenencias.
A pesar de que los demás vecinos salieron de sus casas para socorrerlos, poco pudieron hacer ante la velocidad en la que se propagó el fuego. Para las 20 horas, la casa ya estaba completamente destruida. Afortundamente los bomberos llegaron a tiempo para evitar que el incendio afectara a las viviendas de los alrededores.
La familia afectada fue una de las primeras en establecerse en el barrio, y vivían allí con dos de sus hijos, mientras que el resto estudiaba fuera de la ciudad. Entre las problemáticas que tienen que superar los vecinos del lugar se encuentra la falta de gas de red, por lo que las familias se calefaccionan con garrafas y leña.
El médico Víctor Parodi, del Hospital Ramón Carrillo, informó que las dos personas afectadas ingresaron a la guardia alrededor de las 20,10h. El joven de 19 años recibió las primeras atenciones y los análisis necesarios para evaluar su estado, presentando solo inhalación de humo sin lesiones por quemaduras. Siempre estuvo lúcido y ya fue dado de alta con las recomendaciones pertinentes. Por otro lado, su padre sufrió quemaduras significativas en el rostro y las vías aéreas, por lo que quedó en observación en terapia intensiva.













