Las autoridades chilenas descartaron que el enjambre sísmico detectado en el complejo volcánico Puyehue–Cordón Caulle represente, por el momento, un riesgo para la población o implique un cambio en el nivel de alerta vigente. La actividad fue registrada durante las últimas horas y se encuadra dentro de los parámetros habituales para este tipo de macizos volcánicos.
Según la información difundida por el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), los movimientos sísmicos fueron reportados por el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), que contabilizó un total de 143 eventos asociados al fracturamiento de roca de tipo volcanotectónico. Los registros, sin embargo, corresponden a sismos de baja energía.
El complejo, ubicado entre las regiones chilenas de Los Lagos y Los Ríos —con impacto de interés directo para la zona cordillerana de Bariloche por su cercanía geográfica—, continúa bajo alerta técnica verde y permanece en monitoreo permanente. De manera preventiva, se activaron los protocolos habituales, sin que ello implique una situación de emergencia.
Desde Senapred señalaron que los equipos técnicos trabajan de forma coordinada con organismos de emergencia y municipios cercanos, con el objetivo de seguir de cerca la evolución del fenómeno. En ese marco, recordaron que la última erupción del complejo ocurrió en 2011, antecedente que mantiene al sistema bajo vigilancia constante.
El director regional de Senapred en Los Lagos, Mitzio Riquelme, sostuvo que la actividad registrada no se aparta de los comportamientos normales del sistema volcánico. Si bien reconoció que la dinámica natural puede presentar variaciones imprevisibles —como ocurrió en el pasado con el volcán Calbuco—, aclaró que en el caso del Puyehue–Cordón Caulle no se observan indicadores que anticipen un escenario de riesgo inminente.
La autoridad explicó además que se mantienen activos los protocolos de control y comunicación con las comunidades del área de influencia, y llamó a la población a mantenerse informada a través de los canales oficiales, sin generar alarma innecesaria.
Como parte de las tareas de planificación, Senapred informó que durante 2026 se realizará un ejercicio general de simulación de erupción volcánica, destinado a evaluar y fortalecer la capacidad de respuesta ante eventuales emergencias. En ese sentido, destacaron la eficacia de las estaciones de monitoreo, que permiten detectar incluso movimientos sísmicos de muy baja magnitud, aportando datos clave para el análisis técnico.













