En medio del creciente malestar sindical por las políticas laborales del Ejecutivo barilochense, la secretaria general del SOYEM, Brenda Morales, advirtió sobre los efectos que conlleva la reciente decisión del Municipio de reducir de doce a tres meses el período de contratación para trabajadores municipales. En diálogo con Radio Con Vos Patagonia, la dirigente gremial anticipó que el sindicato continuará su participación en las reuniones del Concejo Municipal para exigir explicaciones y revertir la medida que, según dijo, “golpea no sólo al trabajador, sino también a los servicios que reciben los vecinos”.
“La reducción de contratos a tres meses es masiva. Afecta a personal que ya viene trabajando hace seis, siete, hasta once años. No se trata de nuevos ingresos, sino de gente que estaba bajo contratos anuales, que de golpe pasó a una situación de total precariedadâ€, sostuvo Morales tras participar de una mesa de trabajo convocada por el Concejo en la que también participó el subsecretario de Cultura, Gustavo Gaminao.
La situación tuvo su primer impacto visible en la Escuela de Arte La Llave, institución dependiente del área de Cultura municipal, donde la incertidumbre respecto a la continuidad del personal repercute en la planificación de cursos y talleres abiertos a la comunidad. “¿Qué previsibilidad pueden tener los cursos si a los profesores les actualizan el contrato cada tres meses?â€, se preguntó Morales. Y agregó: “Estos espacios son clave para los vecinos de Bariloche. Que se vean amenazados por decisiones de esta naturaleza muestra la falta de planificación del Ejecutivoâ€.
Para el sindicato, la medida no es sólo administrativa, sino política. “Lamentablemente nos sorprende, porque el intendente Walter Cortés viene del sector sindical. Llegó al gobie o con un discurso de defensa de los barrios altos, de trabajar por los sectores más vulnerables. Pero hoy vemos que justamente quienes más trabajan con abuelos, niños y adolescentes son los que están en situación precariaâ€, advirtió Morales.
El gremio ya había formalizado varios reclamos desde fines de 2024, cuando comenzó el nuevo esquema de contratación. “Presentamos notas al Tribunal de Contralor, al Concejo, e incluso esta semana se solicitará un informe al Ejecutivo para que explique el fundamento de la decisiónâ€, confirmó la dirigente. En paralelo, continúan convocando a funcionarios clave para que den su versión en el recinto legislativo.
Con experiencia previa en el área de Control de Gestión municipal, Morales recordó que existía un sistema de planificación más integral, que incluía evaluaciones de desempeño y distintas opciones contractuales: anual, semestral, trimestral o directamente la no renovación en caso de desempeño deficiente. “La mayoría tenía evaluaciones positivas y sus contratos eran anuales. Ahora se elimina todo ese esquema y queda una única opción: tres meses. Eso no permite proyectar nada. Cada tres meses no se obtienen indicadores serios de gestiónâ€, advirtió.
El diagnóstico del SOYEM no deja margen para equívocos: “Esto es precarización laboral. Lo hemos dicho en el Concejo. Pero además es una forma de disciplinamiento: tener a los trabajadores atados, condicionados, con miedo a perder el trabajo cada trimestre. Es acorralarlos. Y eso también degrada el servicio al vecinoâ€, concluyó Morales.













