No hay respiro para los brigadeistas forestales. Mientras los incendios forestales arrasan miles de hectáreas en la región, el cerro Meta se sumó a la lista negra de tragedias evitables. Un hombre se entregó como responsable del fuego que devoró 20 hectáreas en pocas horas, y desde el Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (SPLIF) piden que la justicia endurezca las penas contra quienes prenden fuego los bosques.
El primero en divisar la columna de humo fue un radioperador de la base del SPLIF, quien alertó de inmediato a Parques Nacionales. “Entendíamos que había que atender rápido estos fuegos, porque la verdad que no nos podemos dar tregua”, contó Orlando Báez, jefe del SPLIF, en diálogo con Radio Con Vos Patagonia.
El panorama fue extraño desde el principio. “Es una zona boscosa, un cañadón con muchos senderos y muy transitada. Hubo quienes manifestaron haber visto un vehículo en una altitud sospechosa, e incluso detectamos más de un foco en simultáneo”, reveló Báez. “El clima tampoco daba para un incendio natural, estaba más para llover que para un calor intenso”.
La preocupación no es menor: “Hay viviendas más abajo del lugar donde se inició el fuego”, alertó. Gracias a la rápida intervención de brigadistas, lograron contener las llamas antes de que el desastre fuera mayor.
Pero el problema no se termina con apagar los incendios. “Esta temporada fue muy difícil, muy complicada y penosa por la gran cantidad de hectáreas de bosque que estamos perdiendo”, lamentó el jefe del SPLIF.
Báez también se refirió a las gestiones que están realizando para enfrentar este problema de fondo. “Hablé con el gobie o y pedí mayor capacidad operativa, pero creo que principalmente hay que trabajar con la justicia. La prevención no alcanza cuando hay un delincuente atrás. Hay que encontrar un mecanismo para agilizar el castigo y evitar que esto se repita”, afirmó con dureza.
Desde el SPLIF ya están en contacto con autoridades de Chubut y Neuquén para coordinar el envío de brigadistas, porque la crisis sigue. “Los incendios se originaron en lugares muy marcados y generaron un desastre que todavía no termina”, advirtió Báez.













