Newenche es un huemul originario de Chile y constituye un hallazgo histórico para la conservación de la especie: se trata del primer ejemplar de huemul registrado en la región andina después de 30 años. Desde su aparición, su desplazamiento es monitoreado de manera constante mientras recorre distintos parques nacionales de Neuquén y Río Negro, y en los últimos días fue visto en zonas aledañas a la ciudad de San Martín de los Andes.
El seguimiento comenzó en febrero, cuando el animal cruzó la frontera hacia Argentina. A partir de ese momento, equipos de la Fundación Huilo Huilo y de la Administración de Parques Nacionales iniciaron un trabajo conjunto de monitoreo que incluye radio telemetría, recorridas de campo y registros mediante cámaras trampa. Gracias a ese trabajo se pudo reconstruir su recorrido, que alcanza unos 80 kilómetros en línea recta a través de zonas de difícil acceso de la Cordillera.
Actualmente, Newenche es monitoreado mediante un nuevo collar extensible con dispositivo GPS, que permite realizar un seguimiento satelital en tiempo real, complementado con observaciones en terreno. Este sistema mejora la capacidad de respuesta ante situaciones de riesgo, como el cruce de rutas o el acercamiento a áreas pobladas.
El monitoreo no depende únicamente de la tecnología. En varias oportunidades, fueron los propios vecinos quienes alertaron sobre su presencia. “Nos enviaron un video de él caminando por un barrio de la parte alta de San Martín de los Andes”, explicó María Rosa Contreras, ingeniera del agrupamiento científico-técnico del área de Conservación y Manejo del Parque Nacional Lanín.
Según detalló la especialista, el desplazamiento del huemul responde a su edad y al momento del año. “Está avanzando, buscando territorio y una hembra. De una noche a otra suele moverse bastante”, señaló, y explicó que los machos jóvenes comienzan a dispersarse en esta etapa.
En los últimos días, el Parque Nacional Lanín confirmó su presencia en zonas cercanas a los barrios Covisal, Radales, Miralejos, Handel y Los Riscos. Algunos de estos sectores se encuentran a pocos metros de áreas urbanas más densamente pobladas, lo que genera preocupación entre los equipos de conservación.
“No sabemos hacia dónde se va a mover”, indicó Contreras, y explicó que por ese motivo se activan operativos de telemetría para ubicarlo y anticipar posibles riesgos. En este seguimiento participan guardaparques y, debido a que el animal se encuentra en jurisdicción provincial, también se sumó el equipo de guardafaunas.
La cercanía de Newenche a zonas habitadas incrementa su vulnerabilidad. Uno de los principales riesgos es el ataque de perros, una de las causas que históricamente ha llevado a la especie a estar en peligro de extinción. Otro factor de riesgo es el tránsito vehicular, especialmente en rutas cercanas a su recorrido. Cada vez que se detecta su aproximación, se monta un operativo preventivo para resguardarlo.
Desde el Parque Nacional Lanín remarcan que la protección del huemul no depende solo del trabajo de los organismos, sino también del compromiso de la comunidad. Por ese motivo, solicitan la colaboración de los vecinos, especialmente manteniendo a las mascotas atadas o dentro de los predios, para evitar que el animal sea ahuyentado o atacado.
Ante la posible presencia de Newenche, las recomendaciones incluyen reducir la velocidad, conducir con extrema precaución, no circular con mascotas sueltas, respetar la señalización y, en caso de avistarlo, no intentar tocarlo ni correrlo, mantener distancia y dar aviso inmediato a guardaparques o a las fuerzas de seguridad.
El seguimiento de Newenche representa una oportunidad única para la conservación del huemul y un llamado de atención sobre la necesidad de cuidar los corredores biológicos que conectan áreas protegidas en la Patagonia andina.
Con información de diario Rio Negro













