Mauricio Macri pasó parte de la tarde de este viernes (7/8) en el Club Nahuel Huapi, donde jugó al pádel con un grupo de amigos en una jornada que transcurrió sin operativo especial y con la institución abierta normalmente.
El expresidente llegó acompañado por cuatro custodios, pero no pidió restricciones para socios ni jugadores. Ocupó una de las canchas mientras el resto de las actividades continuaba sin cambios.
La escena dejó una coincidencia política inesperada. En la cancha de al lado jugaban el ex funcionario municipal René Barriga y el concejal de Incluyendo Bariloche, Leandro Costa Brutten. Al terminar su partido, Costa Brutten eligió retirarse de inmediato y evitó cruzarse con Macri.
Antes de irse, el presidente del Club Nahuel Huapi, Ramón González, le entregó como obsequio indumentaria deportiva y un mate con las inscripciones de la institución.
Fue después de ese momento cuando Macri aceptó detenerse a conversar con los medios de comunicación que se habían acercado al lugar. Puso una condición clara: no quería hablar de la escena política nacional. Prefirió que las preguntas giraran alrededor de su visita a Bariloche y del fútbol, un terreno en el que hoy mantiene una participación institucional como presidente ejecutivo de la Fundación FIFA.
“Impresionante lo que se ha avanzado en Catedral”
Cuando le preguntaron por su paso por la ciudad, Macri contó que volvió a esquiar en el cerro Catedral después de más de dos décadas. “Fui a esquiar después de más de 20 años. La verdad, impresionante lo que se ha avanzado en el cerro”, afirmó ante Voz Radio.
También dijo haber recibido información sobre nuevos medios de elevación que podrían incorporarse. “Me dicen que hay más medios por traer. Ojalá que se los aprueben para que haya más medios, venga más gente, más posibilidades de trabajo para los barilochenses”, sostuvo.
Su comentario llega en un momento de fuerte discusión en Bariloche sobre el futuro de Catedral, las inversiones pendientes y las autorizaciones necesarias para avanzar con nuevas obras. Macri no ingresó en la disputa contractual entre el Municipio y CAPSA ni se refirió a los aspectos urbanísticos que hoy están en debate. Sí eligió destacar el salto que, a su entender, tuvo la montaña en estos años.

Ramón González y Mauricio Macri en el Club Nahuel Huapi.
La deuda vial de Bariloche
El elogio a Catedral fue seguido de una crítica más severa sobre la infraestructura de la ciudad. “Como siempre, falta un plan vial para que Bariloche se conecte”, planteó. Y puso como ejemplo a la avenida Bustillo: “Es un drama que tengamos la misma Bustillo desde que se creó el Llao Llao, hace décadas y décadas. Hace casi un siglo”.
La observación aparece justo cuando la Legislatura de Río Negro aprobó el traspaso de esa arteria al Municipio, que pasará a asumir su mantenimiento, la regulación del tránsito, la señalización y las responsabilidades vinculadas con su estado.
Para Macri, el problema excede a una avenida. “Creo que lo que le falta a Bariloche es justamente infraestructura, buena infraestructura para que se pueda conectar la gente, para que pueda circular”, sostuvo.
“Bariloche tiene un futuro gigantesco”
Consultado sobre cómo veía a Río Negro, el expresidente evitó hacer un diagnóstico general. “No puedo opinar, estuve nada más que unas horas”, respondió.
Sí dejó una definición mucho más contundente sobre la ciudad. “Bariloche tiene un futuro gigantesco en el turismo, tanto en invierno como en verano; más en verano”, afirmó. Macri vinculó ese potencial con la necesidad de mejorar las condiciones de circulación y acompañar con infraestructura pública el crecimiento turístico.
Boca y una “buena alternativa”
El terreno en el que se mostró más cómodo fue el fútbol. Cuando le preguntaron por Boca Juniors, club que presidió durante más de una década, habló de la posibilidad de que se conforme una alternativa a la actual conducción.
“Se está armando una buena alternativa para Boca porque somos muchos los que estamos muy tristes con lo que está pasando”, afirmó. No quiso dar nombres ni anticipar cómo podría organizarse ese espacio.
Al intentar llevarlo al análisis estrictamente futbolístico, se mostró más prudente. “Al Vasco (Arruabarrena) le tengo mucho afecto”, dijo.
La referencia al fútbol no fue casual. Macri buscó mantenerse en ese terreno durante la conversación y alejarse deliberadamente de las preguntas sobre el escenario político nacional.
Un respaldo breve a Juan Martín
La única definición política concreta apareció cuando le preguntaron por el PRO en Río Negro. Macri fue escueto. “Juan Martín es un gran valor”, respondió. No habló de candidaturas ni de 2027. Tampoco trazó una estrategia para el partido en la provincia.
La frase, de todos modos, supone un respaldo explícito a una de las figuras del PRO rionegrino con aspiraciones de crecimiento provincial. Macri no quiso avanzar más allá de eso. Cuando intentaron proyectar la conversación hacia un eventual escenario presidencial o hacia la política nacional, pidió no mezclar temas y volvió a llevar el diálogo a Bariloche y al fútbol.












