Bariloche, tan famoso por sus paisajes de postal como por sus turistas VIP, tiene una nueva y particular preocupación: los jabalíes. En los últimos días, el icónico hotel Llao Llao —símbolo del turismo de lujo— reportó importantes daños en su prestigiosa cancha de golf, provocados por estos animales salvajes. Y aunque a simple vista la escena pueda parecer sacada de una comedia, la situación es más seria de lo que parece.
Las imágenes del césped destrozado por hocicos impiadosos generaron alarma entre distintos sectores, sobre todo por la posibilidad de que los jabalíes ataquen a quienes frecuentan la zona: huéspedes, golfistas, caminantes o simples curiosos que pasean por el circuito del Llao Llao.
“Es un riesgo real. No estamos hablando de animalitos tie os, sino de una especie que puede ser agresiva si se siente amenazadaâ€, señalaron desde una de las áreas involucradas en el monitoreo del lugar.
El temor crece con antecedentes recientes. Hace apenas unas semanas, un hombre murió en Mendoza tras ser embestido por un jabalí. No es un caso aislado: se trata de animales fuertes, impredecibles y muy veloces. Un cóctel que, en contacto con humanos, puede ser letal.
Los jabalíes no son autóctonos de la Patagonia. Originarios de Europa y Asia, fueron introducidos por el ser humano y lograron expandirse con tal éxito que hoy figuran entre las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo, según la Unión Inte acional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Su capacidad para adaptarse, reproducirse rápidamente y alterar los ecosistemas nativos es conocida en todo el planeta.
Aunque por ahora no se registraron ataques, la recomendación para turistas y vecinos es clara: evitar transitar por zonas boscosas del predio en horarios de poca visibilidad y no intentar acercarse si se divisa un jabalí.













