La política rara vez cree en las casualidades. Mucho menos cuando los movimientos ocurren con apenas horas de diferencia. Por eso, la designación del exintendente de Bariloche, Gustavo Gennuso, como presidente del Consejo de Administración de la Fundación Intecnus fue leída en el escenario rionegrino como algo más que un nombramiento institucional: según versiones que circularon en las últimas horas, marcó su desembarco político en el armado de La Libertad Avanza.
El movimiento no habría sido aislado. De acuerdo con fuentes políticas consultadas, la llegada de Gennuso a Intecnus formó parte de una negociación más amplia, en la que tuvo un rol central el senador nacional libertario Enzo Fullone. En ese entendimiento, aseguran las mismas fuentes, desde el espacio libertario se habría pedido una señal política concreta: la salida de dos legisladores del bloque de Juntos Somos Río Negro.
La novedad se conoció prácticamente al mismo tiempo que Daniel Sanguinetti y Marcela González Abdala anunciaban su apartamiento del bloque oficialista para conformar un nuevo espacio legislativo. No se trata de dos nombres menores. Sanguinetti es identificado políticamente con la exgobernadora Arabela Carreras, mientras que González Abdala fue una de las figuras de mayor confianza de Gennuso durante su segunda gestión municipal y llegó a desempeñarse como jefa de Gabinete.
La secuencia, para muchos dentro de la política provincial, dejó poco margen para la ingenuidad. El desembarco de Gennuso en la órbita nacional, el rol atribuido a Fullone y la ruptura del bloque de JSRN aparecen, según esas versiones, como piezas de una misma jugada. Una operación política quirúrgica, sin fuegos artificiales, pero con consecuencias concretas en el tablero legislativo y en la construcción libertaria en Río Negro.
La lectura que hacen distintos actores políticos es que La Libertad Avanza busca sumar dirigentes con experiencia de gestión, volumen territorial y conocimiento del Estado para fortalecer un armado que todavía se encuentra en expansión fuera de los grandes centros urbanos. En ese esquema, Gennuso aparece como una incorporación de peso: fue dos veces intendente de la principal ciudad turística de la Patagonia y conserva vínculos políticos, técnicos y administrativos construidos durante años de gestión.
No sería, además, un caso aislado dentro del antiguo entorno gennusista. Meses atrás, Claudio Otano, quien fue secretario de Ambiente y Desarrollo Urbano durante la gestión municipal de Gennuso, anunció públicamente su incorporación a Las Fuerzas del Cielo y desde entonces se muestra alineado con distintas gestiones del gobierno nacional en la zona Andina. En los últimos días, incluso, su nombre volvió a circular entre los posibles candidatos para ocupar un lugar de relevancia dentro de la estructura del Parque Nacional Nahuel Huapi.
La sucesión de movimientos comienza a mostrar un patrón que ya no pasa inadvertido para la dirigencia provincial: dirigentes que formaron parte del esquema municipal de Gennuso empiezan a quedar cada vez más cerca del universo libertario.
La incógnita llamada Marcela González Abdala
Si la designación de Gennuso fue interpretada como un salto político consumado hacia el espacio libertario, la decisión de González Abdala de abandonar el bloque oficialista abrió todavía más interrogantes.
La legisladora fue durante años una de las dirigentes más cercanas al exintendente. Su salida de JSRN, producida casi en simultáneo con la llegada de Gennuso a Intecnus, alimentó las versiones sobre un reordenamiento político más amplio, con Bariloche como punto de partida y La Libertad Avanza como nuevo polo de atracción.
Por ahora no existen definiciones públicas sobre cuál será el destino partidario de González Abdala. Sin embargo, dentro y fuera del oficialismo provincial muchos observan con atención sus próximos movimientos. La pregunta que comenzó a circular durante el fin de semana es sencilla, aunque de enorme impacto político: ¿seguirá la legisladora el mismo camino que su antiguo jefe político?
Un golpe político
La salida de dos legisladores reduce el margen de maniobra del bloque gobernante y abre una nueva etapa de negociaciones dentro de la Legislatura. Pero el golpe no es solo numérico. También es simbólico: ocurre en momentos en que La Libertad Avanza intenta consolidarse en Río Negro con dirigentes capaces de aportar estructura, experiencia y territorialidad.
En ese escenario, la figura de Gennuso adquiere un peso particular. No llega como un militante más ni como un recién llegado a la política, sino como un exintendente con dos mandatos sobre sus espaldas, con interlocución en Bariloche y con un grupo de exfuncionarios que ya comenzó a moverse hacia el mismo destino.
Por ahora, las explicaciones públicas se limitan al plano institucional. Pero la lectura política va por otro carril. Según las versiones que circularon en la dirigencia rionegrina, el desembarco de Gennuso en Intecnus fue la puerta de entrada a una nueva etapa: la del intento libertario de capturar cuadros con experiencia de gestión y de perforar el armado histórico de Juntos Somos Río Negro.
En política, los gestos suelen anticipar decisiones. Y esta vez los gestos fueron demasiado ordenados como para pasar inadvertidos: Gennuso desembarcó en la órbita nacional, Fullone aparece como el articulador de la jugada y dos legisladores dejaron el bloque oficialista casi en simultáneo. La ola violeta ya no solo golpea desde afuera. Ahora empezó a buscar nombres propios dentro de las estructuras que gobernaron Río Negro durante los últimos años.
*Imagen portada: captura de video YouTube













