El hombre había sido detenido en Bariloche luego de una investigación de la Policía Federal Argentina. Sobre él pesaba un pedido de captura internacional por delitos relacionados con privación ilegítima de la libertad, fraude y falsificación de documentos.
Según informaron oficialmente, la causa se inició por un episodio ocurrido en 2011 en Hungría. El acusado y otras dos personas habrían atacado a un hombre con quien mantenían una deuda económica. La víctima fue golpeada, trasladada hasta una zona alejada, despojada de sus pertenencias y mantenida cautiva con fines extorsivos.
El hombre logró escapar con ayuda de un vecino y posteriormente realizó la denuncia.
Años después, las investigaciones determinaron que uno de los sospechosos podría estar viviendo en Bariloche. A partir de información de Migraciones, la Policía Federal inició tareas para localizarlo.
Los investigadores realizaron seguimientos en inmediaciones de la Fundación Cultural San Esteban, donde se sospechaba que podía estar trabajando. Finalmente, fue detenido en la vía pública, sobre la calle Escritores Argentinos al 200.
Tras su detención intervino el Juzgado Federal de Bariloche, que llevó adelante el proceso necesario para concretar la extradición.
Finalmente, el ciudadano húngaro fue trasladado al Aeropuerto Internacional de Ezeiza, donde quedó a disposición de una comisión de Interpol Budapest. Desde allí fue enviado a Hungría para continuar con el proceso judicial en su contra.











