Un hombre fue detenido en Viedma después de protagonizar una extensa persecución policial que comenzó durante un control de tránsito y terminó varios kilómetros después, sobre la Ruta Nacional 3. Al identificarlo, los efectivos comprobaron además que tenía un pedido de captura vigente solicitado por la Justicia de Neuquén.
El episodio comenzó durante la noche del lunes, cuando personal del Cuerpo de Seguridad Vial detuvo un automóvil y advirtió que el conductor presentaba un fuerte olor a alcohol.
Según la información policial, el hombre se negó varias veces a realizar el test de alcoholemia. Ante esa negativa, los agentes confeccionaron el acta correspondiente y le informaron que el vehículo quedaría retenido preventivamente.
Sin embargo, el conductor volvió a subir al auto y escapó por la Ruta Provincial 1 en dirección al barrio Lavalle.
Lo interceptaron, le sacaron la llave y volvió a escapar
La Policía inició entonces un seguimiento y pidió colaboración a otras unidades.
El vehículo fue localizado en la zona de las calles 20 y 7. Allí, los efectivos lograron acercarse al conductor y retirar la llave del encendido.
Pero el auto continuó en movimiento y el hombre consiguió escapar nuevamente, esta vez hacia calle 30, en dirección al establecimiento penitenciario.
Minutos más tarde fue encontrado oculto en un descampado. Cuando los policías intentaron interceptarlo, volvió a huir y retomó la Ruta Provincial 1 en dirección a la Ruta Nacional 3.
Finalmente, con la participación de efectivos de distintas unidades, el vehículo fue detenido sobre la Ruta 3, a la altura del kilómetro 964.
La Fiscalía de turno dispuso entonces la detención del conductor por resistencia a la autoridad.
Tenía un pedido de captura de Neuquén
Al consultar sus antecedentes en el sistema policial, los agentes descubrieron que el hombre tenía además un pedido de captura o detención vigente ordenado por un juez de Garantías de Neuquén.
La información difundida no precisa en qué causa era buscado ni desde cuándo estaba vigente esa orden judicial.
Después de la detención, el hombre manifestó que tenía problemas de presión arterial. Fue asistido por personal médico y trasladado al hospital de Viedma, donde quedó internado en observación.
La Fiscalía ordenó que permaneciera bajo custodia policial mientras se define su situación judicial.












