Tras intensas negociaciones y una firme lucha de los trabajadores, el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOYEM) consiguió un acuerdo paritario crucial con el gobie o local. Este convenio, que se alcanzó luego de semanas de tensas conversaciones, establece una actualización automática de los salarios durante los próximos seis meses, en línea con el IPC Patagónico, lo que permitirá un ajuste mensual para reflejar de manera más justa el costo de vida en la región.
El acuerdo, considerado un paso importante, también tiene un carácter acumulativo y remunerativo, lo que asegura un incremento constante en los ingresos de los trabajadores, protegiendo su poder adquisitivo frente a la inflación. Este mecanismo, resaltado en varias asambleas como uno de los pilares de la paritaria, marca un cambio sustancial en la forma en que se ajustan los salarios de los empleados y los funcionarios municipales, garantizando un ajuste automático sin la necesidad de nuevas negociaciones a corto plazo.
A pesar de este avance, la negociación no fue fácil. En los días previos al acuerdo, el sindicato denunció la ruptura de la mesa gremial, donde tradicionalmente se discutían y acordaban las mejoras laborales. Según los representantes sindicales, la administración municipal adoptó una actitud intransigente que dificultó la búsqueda de soluciones constructivas. Además, se señalaron prácticas discriminatorias, donde se excluía a los trabajadores basándose en criterios arbitrarios, como la apariencia personal o simpatías subjetivas, más allá del desempeño laboral y la trayectoria profesional.
Frente a la falta de diálogo por parte del municipio, el sindicato, apoyado por la Delegación de Trabajo, impulsó la creación de una mesa tripartita para retomar la negociación en un espacio justo y equilibrado. Sin embargo, hasta la mañana del martes, la administración local no había respondido a esta invitación para participar en la mesa, lo que agregó mayor tensión en el ambiente laboral.
A pesar de esta falta de disposición por parte del gobie o local, el sindicato decidió levantar las medidas de fuerza programadas. Sin embargo, dejó claro que continuará monitoreando de cerca el cumplimiento del acuerdo y su impacto en los ingresos de los trabajadores.













