La vicedirectora del área de Ingeniería del Instituto Balseiro, Graciela Bertolino, alertó en Radio Con Vos Patagonia sobre la “extremadamente complicada†situación financiera que atraviesa la educación superior universitaria y la investigación científica en Argentina.
La docente explicó que el veto a la ley de financiamiento de la educación superior “generó un punto de no hay marcha atrás†y encendió alarmas sobre la sostenibilidad de las instituciones. “La situación a nivel universitario nacional y en el financiamiento de ciencia y técnica es tan crítica que no se sabe cuánto tiempo más podrá subsistir el sistemaâ€, señaló.
En una reunión excepcional, el Consejo Académico del Instituto Balseiro —integrado por profesores y estudiantes de todos los niveles— emitió un comunicado en rechazo al “gran veto†que golpea al sector.
Bertolino fue contundente al describir la fuga de profesionales altamente especializados. “Hoy nadie vuelve y son más los que se van que los que se quedanâ€, dijo. La docente apuntó a dos factores centrales: salarios extremadamente bajos en el ámbito académico y falta de financiamiento para proyectos de investigación.
“Esta disparidad salarial hace que la situación sea insostenible no solo a largo o mediano plazo, sino incluso a corto plazoâ€, advirtió. Como ejemplo, mencionó que ingenieros mecánicos y nucleares recién graduados fueron contratados por una empresa privada dos meses antes de finalizar la carrera, con sueldos “tres, cuatro veces superiores al que gana un profesional con 20, 30, 40 años de antigüedad acáâ€.
La docente añadió que el problema no se limita a jóvenes graduados: en una sola semana partieron cuatro especialistas en temas nucleares de entre 40 y 50 años, con entre 15 y 20 años de experiencia. “Son profesionales no reemplazablesâ€, lamentó.
A esta situación se suma una pérdida del 20% del plantel docente en el último año. “Esto empezó hace diez años y hoy es insostenibleâ€, subrayó.
La vicedirectora también remarcó que la falta de dinero para proyectos de investigación es determinante: “Incluso si el factor salarial no fuera el único, la imposibilidad de llevar a cabo el trabajo de investigación debido a la falta de fondos también empuja a los profesionales a irseâ€.
La mística del Balseiro
Más allá de la crisis, Bertolino reivindicó la esencia del Instituto Balseiro. “Hay una mística y una calidad humana que se ha transmitido desde los primeros graduadosâ€, dijo. Subrayó que los estudiantes desarrollan una “pasión por lo que hacen†y una gran “solidaridadâ€.
“El instituto te cambia completamente, inculca otros valores y transforma a la persona. Muchos quieren volver para devolver algoâ€, explicó, aunque admitió que “cuesta mucho sostenerlo†en un contexto adverso.
Bertolino detalló que el Balseiro tiene un modelo educativo “extremadamente restrictivo†y exigente, con semestres de cuatro meses, una semana de vacaciones y dos de exámenes. “Hay que aprobar todas las materias para poder continuarâ€, explicó.
El sistema busca formar profesionales capaces de “aprender a aprenderâ€. “El lema de los egresados es: aprendí a trabajar bajo presión y aprendí a aprender. Pueden estudiar un tema nuevo en una semana si es necesarioâ€, destacó.
La metodología docente también es singular: los profesores no tienen formación pedagógica, sino que son investigadores y tecnólogos que enseñan sobre aquello en lo que trabajan. “Alguien que diseña un reactor nuclear enseña cómo hacerlo. Eso marca una diferencia enormeâ€, aseguró.
Tras un año de laboratorios de enseñanza, los alumnos pasan a trabajar “codo a codo†con los investigadores en proyectos reales.













