En la pequeña localidad de Comallo, ubicada en la Línea Sur de la provincia de Río Negro, la situación sanitaria ha llegado a un punto crítico. Con una población de aproximadamente 3.000 habitantes y vastas zonas rurales que dependen de su hospital, la falta de médicos no solo ha generado preocupación, sino que ha colocado al sistema de salud local en una situación límite, poniendo en riesgo la atención de los pacientes y la salud de los propios profesionales.
Sonia Hermosilla, quien trabaja como mucama en el Hospital de Comallo, describe con preocupación la situación que atraviesan desde abril. “Estamos trabajando con solo dos médicos, uno para la guardia y otro en consultorio. No damos abasto. Los médicos están exhaustos, al borde del colapso. Hace poco, una de las doctoras se enfermó por el estrés laboral y tuvo que ser inte ada. Fue un golpe duro para todos”, relata a Radio Con Vos Patagonia. La falta de personal ha llevado a que, en ocasiones, el hospital se quede sin médicos cuando uno de ellos debe salir en una derivación o atender una urgencia fuera del establecimiento.
Esta precariedad en la atención médica ha generado un caos en la organización de los tu os y la atención de los pacientes. “La gente empieza a llegar desde las seis de la mañana para asegurarse un tu o, porque saben que si el médico no está bien, no hay consultorio exte o”, explica Hermosilla. Esta situación ha forzado a muchos vecinos a utilizar la guardia para consultas que, en circunstancias normales, deberían ser atendidas en el consultorio, lo que incrementa la presión sobre los dos médicos que quedan.
El Hospital de Comallo cuenta con 13 camas de inte ación y un equipo de 11 enfermeros que, si bien tienen experiencia y conocimiento, no pueden suplir la ausencia de los médicos. “Hace poco, hubo un accidente en el que dos chicas chocaron con un auto. La doctora estaba atendiendo una urgencia en otro lado, y los enfermeros tuvieron que hacerse cargo con lo que tenían. Es una situación desesperante”, comenta Hermosilla. La falta de un equipo médico completo no solo afecta la calidad de la atención, sino que también expone a los profesionales a cometer errores debido al cansancio extremo.
En este contexto, Hermosilla decidió tomar la iniciativa y redactar una nota que fue firmada por los vecinos de Comallo, con la esperanza de que las autoridades envíen más médicos al hospital. “No podemos seguir así. Necesitamos que nos escuchen y que hagan algo. Los médicos que tenemos están muy cansados, y si se enferman, no sé qué vamos a hacer“, enfatiza.
Frente a esta situación, la ministra de Salud de Río Negro, Ana Senesi, no se muestra ajena al problema, aunque admite que las soluciones son limitadas. “Lo que está ocurriendo en Comallo es un reflejo de lo que pasa en muchos lugares de la provincia y del país. Desde la pandemia, la presión sobre el sistema de salud pública ha aumentado considerablemente. Hemos tenido 150 renuncias de médicos, y la situación se ha vuelto mucho más compleja“, señala Senesi.
La ministra explica que la escasez de médicos es un problema que se extiende a nivel mundial, y que en la Línea Sur se ve agravado por la falta de incentivos para los profesionales. “El tema salarial es uno de los principales factores, pero no el único. En la parte cordillerana, por ejemplo, es muy difícil conseguir viviendas, y cuando las hay, son muy caras. Esto desanima a muchos médicos a quedarse en la región. A veces, logramos que acepten, pero luego de unos meses, emigran”, explica Senesi.
En un intento por paliar la crisis, Senesi menciona que han intentado implementar soluciones alte ativas, como enviar médicos desde Bariloche para cubrir algunas guardias o realizar consultorios en Comallo de manera ocasional. “No pueden ir todos los días, pero hacemos lo posible para que descansen y puedan continuar trabajando. Sin embargo, la realidad es que la situación diaria es muy difícil”, reconoce la ministra.
Senesi también pone en perspectiva la situación global, indicando que la falta de médicos es una tendencia que afecta a muchos países. “Cada vez hay menos profesionales en el mundo. Se están explorando soluciones con inteligencia artificial para suplir algunas especialidades, pero en nuestro contexto, eso está muy lejos. Mientras tanto, seguimos trabajando duro para garantizar que la salud, que es un derecho, esté disponible para todos”, asegura.
La ministra destaca que, aunque muchos médicos optan por el sector privado, donde pueden ganar más y tener menos carga laboral, todavía hay quienes eligen la salud pública por convicción. “Trabajar en la salud pública es casi un sacerdocio. Conozco a muchos médicos que se quedan en el sector público por una cuestión de principios, porque creen en la importancia de brindar atención a quienes más lo necesitan”, expresa Senesi, con un tono de admiración hacia estos profesionales.
A pesar de los esfuerzos y la dedicación, la situación en Comallo sigue siendo alarmante. La falta de médicos no solo afecta a los pacientes, sino también a los pocos profesionales que aún están en pie, luchando por brindar una atención adecuada. “Estamos todos al límite”, concluye Hermosilla, mientras la comunidad espera respuestas concretas que alivien la crisis.
*La entrevista con Sonia Hermosilla:













