Un hombre fue imputado por el crimen de Diego Antonio Cid, asesinado a tiros durante la madrugada del 12 de febrero en el barrio 2 de Abril de Bariloche. El acusado seguirá detenido con prisión preventiva al menos hasta el 19 de junio, mientras avanza la investigación.
Según la acusación de la fiscalía, el ataque ocurrió entre la 1:40 y la 1:55 en inmediaciones de la calle Coirón al 4900, en el sector de las Tomas 287. Luciano Castillo habría llegado al lugar en un vehículo junto a otras tres personas y, tras identificar a Cid en la vía pública, efectuó al menos tres disparos desde el interior del auto.
Dos de los proyectiles impactaron en el tórax y el abdomen de la víctima, que sufrió heridas de extrema gravedad. Cid fue trasladado al hospital local, donde falleció horas después como consecuencia de un shock hipovolémico provocado por una herida de arma de fuego dorsoabdominal, de acuerdo al informe de autopsia.
De acuerdo a los testimonios incorporados a la causa, Cid había acordado mediante comunicaciones telefónicas la compra de mercadería con un grupo de personas y había salido de su domicilio para concretar el encuentro. Minutos más tarde, quienes estaban con él escucharon detonaciones y al acercarse al lugar lo encontraron herido, por lo que dieron aviso a la Policía y al servicio de emergencias.
Un testigo ocular también declaró que el día anterior ya se había producido un contacto entre la víctima y ese mismo grupo, en el que habrían surgido diferencias vinculadas a esa transacción.
En el marco de la investigación, Castillo se presentó voluntariamente ante el Cuerpo de Investigación Judicial días después del hecho y entregó el vehículo y el arma que habrían sido utilizados en el ataque, ambos con la documentación correspondiente. A partir de distintas tareas investigativas, el Gabinete de Criminalística logró avanzar en su identificación como presunto autor.
La querella, que representa a un familiar directo de la víctima, acompañó la imputación y advirtió que la calificación legal podría modificarse a medida que se sumen nuevas pruebas, entre ellas pericias telefónicas y el análisis del arma secuestrada. Además, indicaron que hay otras personas identificadas que podrían haber participado en el hecho.
La defensa habló de legítima defensa y el juez ordenó preventiva
Por su parte, la defensa del acusado sostuvo que no comparte la reconstrucción realizada por la fiscalía y planteó que el caso podría encuadrarse en un supuesto de legítima defensa o en un eventual exceso en la misma, algo que deberá definirse con el avance de las medidas probatorias.
El juez de Garantías tuvo por formulados los cargos por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y ordenó la prisión preventiva del imputado. Para así decidir, consideró que existe riesgo de fuga, ya que el acusado no permaneció en el lugar tras el hecho ni se presentó inmediatamente ante las autoridades, sino que se entregó varios días después y fuera de Bariloche.


