El concejal Leandro Costa Brutten (IB) cuestionó con dureza las maniobras políticas del intendente Walter Cortés y advirtió que la insistencia del Ejecutivo municipal en reactivar el debate sobre el referéndum declarado nulo por la Justicia rionegrina funciona como una “cortina de humo” para desviar la atención de los problemas estructurales que atraviesa San Carlos de Bariloche.
En diálogo con Radio Con Vos Patagonia, Costa Brutten coincidió con el análisis de los conductores del programa al señalar que se instalan temas de alto impacto político para “distorsionar” la agenda pública y evitar discutir las cuestiones urgentes de la ciudad. Según explicó, se trata de una dinámica en la que se plantea un objetivo y, cuando no se alcanza, se propone otro nuevo, de modo que “la zanahoria está cada vez más lejos”.
Para el concejal, esta lógica no solo es ineficaz sino también perjudicial para quien gobierna, porque no resuelve ninguno de los problemas reales. En ese sentido, sostuvo que la función de una gestión municipal debería ser generar hechos concretos que mejoren la calidad de vida de los barilochenses, algo que —a su entender— no ocurre cuando se insiste en debates que ya fueron saldados por la Justicia.
Costa Brutten fue tajante al afirmar que ni los juicios perdidos, ni la idea de resolver los conflictos con una futura reforma de la Carta Orgánica, ni la expectativa de revalidar decisiones en la próxima elección permitirán solucionar los reclamos operativos que se acumulan en la Municipalidad y en los barrios de la ciudad.
El costo del referéndum y la responsabilidad política
En otro tramo de la entrevista, el concejal se refirió al gasto que implicó el referéndum declarado nulo y detalló que desde el Concejo Deliberante se avanzó con pedidos de informes para conocer los respaldos contables de esas erogaciones. Adelantó, además, que se evalúa impulsar una acción de responsabilidad, no solo por el dinero utilizado, sino por haber promovido un proceso que, según recordó, ya había sido advertido como ilegal.
Al referirse a la sentencia judicial, Costa Brutten expresó su sorpresa por la falta de reacción institucional del Ejecutivo y sostuvo que resulta “increíble” que el municipio no asuma responsabilidades. Comparó la situación con la práctica profesional, donde la mala praxis obliga a responder cuando se realiza un acto visiblemente contrario a la ley que provoca un daño.
En esa línea, criticó que ni el intendente —a quien señaló como promotor del referéndum—, ni sus asesores, ni el cuerpo de abogados municipales hayan asumido el costo político y administrativo de lo que definió como un “desastre” de gestión.
Errores reiterados y problemas sin resolver
El concejal enumeró una serie de decisiones que, a su juicio, reflejan una cadena de equivocaciones graves: desde el intento de modificar jueces de Tránsito y de Faltas sin contar con facultades legales, hasta la quita de salarios a trabajadores municipales que luego fue revertida por la Justicia, pasando por la convocatoria a un referéndum pese a la advertencia del procurador municipal, que lo había calificado como “evidentemente antijurídico”.
Para Costa Brutten, este escenario configura un “vale todo” político, donde se multiplican las bombas de humo mientras se postergan los debates de fondo. Entre los problemas que, según afirmó, no están siendo abordados, mencionó los conflictos laborales, las deficiencias en los servicios básicos —como la falta de agua en numerosos barrios— y la falta de recuperación del municipio en materia de obras públicas.
Finalmente, advirtió que si bien a corto plazo estas estrategias de distracción pueden generar la sensación de astucia política, el resultado es el opuesto: los problemas persisten, se agravan y siguen sin resolverse, con un impacto directo en la vida cotidiana de los vecinos de Bariloche.













