Desde la noche del viernes, el sistema de provisión de agua potable de San Carlos de Bariloche opera bajo un esquema excepcional. A partir de una maniobra técnica implementada por Aguas Rionegrinas, la producción diaria se incrementó en aproximadamente siete millones de litros adicionales, tomados del lago Nahuel Huapi, en un contexto de alta demanda y restricciones en el servicio.
La medida implicó llevar al límite operativo a las plantas potabilizadoras de Pioneros y del lago Nahuel Huapi, superando los parámetros para los que fueron originalmente diseñadas. Según la empresa, el procedimiento se encuentra bajo monitoreo permanente, aunque fuentes técnicas reconocen que se trata de una exigencia extrema del sistema, pensada para atravesar los días más críticos.
El gerente general de Aguas Rionegrinas, Javier Iud, explicó que la maniobra requirió una preparación prolongada y que su sostenimiento dependerá de la estabilidad operativa. Utilizó una metáfora automovilística para describir la situación: el sistema “está exigido al máximo, pero controlado”, y el objetivo es mantener este nivel de producción solo mientras persistan las condiciones de mayor estrés.
El mayor volumen de agua producido debe luego ser distribuido a través de una red compleja que incluye cerca de 20 cisternas interconectadas y una extensa trama de cañerías que atraviesa la ciudad. En ese contexto, el funcionamiento del sistema depende no solo de la capacidad de producción, sino también de evitar sobrecargas que puedan generar fallas adicionales.
Tras más de diez horas de operación continua bajo este esquema, la empresa informó que el sistema se mantiene estable. No obstante, se aclaró que, si las condiciones lo permiten, se avanzará en una reducción gradual de la exigencia para volver a niveles de funcionamiento más habituales.
Desde Bariloche, donde los problemas estructurales de provisión de agua se repiten cada verano, el dato central es que la maniobra no resuelve el déficit de fondo, sino que busca ganar tiempo en un escenario de emergencia. Por ese motivo, la empresa insistió en la necesidad de reducir el consumo, especialmente en horarios pico, y evitar usos no esenciales como riego, lavado de autos o llenado de piletas.













