La Intendencia del Parque Nacional Nahuel Huapi manifestó su preocupación ante la reiterada presencia de mascotas dentro del área protegida. Este fin de semana, en la zona de Pichi Traful, un guardaparque fue mordido por dos perros sueltos mientras intervenía para resguardar a visitantes —entre ellos varios niños—. El trabajador recibió atención médica y se iniciaron las actuaciones correspondientes.

En otros sectores del parque también se detectaron ingresos irregulares de animales domésticos. En Puerto Blest, por ejemplo, se registraron perros persiguiendo fauna silvestre e incluso ingresando en madrigueras de huillín.
Desde la Intendencia recordaron que el ingreso de mascotas está prohibido, ya que puede alterar el comportamiento de la fauna nativa, transmitir enfermedades, provocar ataques o persecuciones y generar situaciones de riesgo tanto para visitantes como para el personal.
Se labraron infracciones y se reforzarán los controles para prevenir nuevos incidentes. “Cuidar el parque es una responsabilidad compartida”, señalaron.













