Durante la noche del martes, desde toda Argentina, América, Europa y África se pudo disfrutar del penúltimo gran evento astronómico del año: un pequeño eclipse parcial de la Luna. El evento astronómico, que coincidió con el plenilunio o luna llena de septiembre y con la última de las cuatro “superlunas†de este año, se pudo apreciar a simple vista y sin ningún peligro para nuestros ojos.
Alcanzó su punto máximo a las 23,44 (hora argentina) y finalizó en la madrugada del miércoles 18 de septiembre. Se trató del tercer eclipse lunar de 2024. En Bariloche también se pudo apreciar a simple vista aunque en menor proporción ya que la sombra de la Tierra -en estas latitudes- solo alcanzó a una porción inferior de la Luna.
Este evento astronómico también coincidió con una superluna, lo que hizo al fenómeno aún más llamativo. Las superlunas ocurren cuando la Luna llena también está en su mayor cercanía a la Tierra durante su órbita elíptica, conocida como perigeo. Esta proximidad hace que el satélite se vea más grande y brillante de lo habitual.
El eclipse parcial se produce cuando la Tierra se posiciona entre el Sol y la Luna, sin bloquear completamente la luz solar. Esto crea un cono de sombra sobre la superficie lunar, oscureciendo solo una pequeña parte de ella. En esta ocasión, el oscurecimiento afectará aproximadamente el 3,5% del disco lunar visible, según varios expertos en observación astronómica.
*Fotos Javoo Fabris













