Ubicado en un sitio emblemático, a orillas del lago Nahuel Huapi y con el imponente paisaje como testigo, Bariloche acaba de inaugurar el primer memorial del país construido desde cero para rendir homenaje a los caídos y veteranos de la Guerra de Malvinas.
Este nuevo espacio, que ya se convirtió en símbolo de la memoria colectiva, no es solo un museo: es un lugar de encuentro, reflexión y profundo sentimiento nacional.
El Memorial Malvinas, Antártida y Atlántico Sur ocupa una superficie de 350 metros cuadrados y está pensado como un recorrido integral por la historia, el presente y la memoria viva de la causa Malvinas.
En su interior, los visitantes encontrarán:
- Una muestra permanente con fundamentos jurídicos, geográficos e históricos sobre la soberanía argentina en las islas.
- Una sala de exposiciones temporales, donde se realizarán seminarios, charlas y actividades educativas.
- El Memorial Héroes de Malvinas, un espacio destinado a rendir tributo a los soldados argentinos caídos en combate.
- Un sendero de memoria al aire libre
El proyecto incluye también un sendero temático, una plaza para ceremonias patrias y un memorial a cielo abierto que busca transmitir el valor, la entrega y el legado de los veteranos a las nuevas generaciones. Todo el predio fue diseñado para integrar el respeto por el ento o natural con la solemnidad del homenaje.
El Memorial fue posible gracias al trabajo conjunto del Gobie o de Río Negro, excombatientes y la comunidad de Bariloche, que desde el primer momento apoyaron la iniciativa. El objetivo: construir un sitio que no solo preserve la historia, sino que permita mantener viva la llama del reclamo soberano.













