El presidente de la Cámara de Turismo de Bariloche, Néstor “Lato” Denoya, planteó la necesidad de que el Estado establezca parámetros claros para el desarrollo del Cerro Catedral y advirtió que el crecimiento actual de la ciudad se da de manera “extremadamente desprolija”, impulsado principalmente por el sector inmobiliario.
En diálogo con Voz Radio, el dirigente sostuvo que el futuro de la principal área turística invernal de la ciudad no debe quedar librado a decisiones individuales del mercado. “No quiero que el futuro de la ciudad la hagan los desarrolladores, quiero que el futuro de la ciudad lo haga el Estado con todas las instituciones intermedias”, afirmó.
Denoya remarcó que el crecimiento urbano requiere planificación técnica que contemple infraestructura de servicios y transporte. En ese sentido, señaló que lo que necesita Bariloche es definir “parámetros, como cualquier barrio de la ciudad que te dicen: acá va el hospital, acá van tres farmacias y se puede construir como máximo tres pisos”.
También vinculó el debate con los efectos del cambio climático y la necesidad de garantizar previsibilidad en la temporada invernal. “Estamos siguiendo la evolución de los centros de esquí del norte y de Europa con un segundo año sin nieve, lo cual es posible. El cambio climatológico está acá”, sostuvo.
Frente a ese escenario, propuso avanzar en la instalación de cañones de nieve que permitan fijar fechas de apertura y cierre del cerro. “Necesitamos un día de apertura y un día de cierre. Entonces hoy podemos decir que el 20 de junio abre el cerro, pero para eso tenemos que desarrollar todo lo que es los cañones de nieve”, explicó.
El titular de la Cámara de Turismo también defendió la construcción de hoteles al pie de la montaña como parte de una estrategia para diversificar la oferta turística y atraer a un segmento de visitantes de mayor poder adquisitivo. “Lo que tenemos que construir ahí es lo que no tenemos como oferta en la ciudad, que son los hoteles a pie del cerro”, indicó.
En esa línea, consideró que el desarrollo debería orientarse hacia modelos de construcción vertical, similares a los que existen en centros de esquí europeos. “En Francia, los centros de esquí no son extensos de casitas bajas, sino que son con edificios para arriba. No tenés impacto sobre el suelo y los servicios van a un solo lugar”, detalló.
Finalmente, alertó sobre el estado actual de las principales vías de acceso. “Pioneros y Bustillo no solamente en temporada están colapsadas, sino que ya están casi todo el año con horarios que son imposibles”, afirmó, y planteó la necesidad de avanzar con obras como la ampliación del balcón del lago Gutiérrez y la pavimentación del camino viejo al Catedral.
El impacto del paro general en el turismo
En el inicio de la entrevista, Denoya también se refirió a la incertidumbre que generó el paro general convocado por la CGT en la operatoria turística diaria, particularmente en excursiones lacustres y traslados de visitantes.
“Estamos esperando en estos últimos minutos ver si los capitanes de los catamaranes se adhieren o no. Estamos yendo a buscar a la gente a los hoteles para hacer las excursiones y viendo si salen o no”, explicó.
Según indicó, el sector turístico suele mantener su actividad durante este tipo de medidas, aunque debe adaptarse a posibles interrupciones. “El turismo pocas veces se adhiere a este tipo de paros, pero siempre hay que esperar para respetar los derechos. Nosotros salimos a trabajar igual”, señaló.













