Bariloche puso en marcha una campaña de vacunación gratuita y coordinada entre el sistema público y el privado, con un objetivo tan simple como urgente: recuperar niveles de inmunización que, en los últimos meses, quedaron por debajo de los estándares sanitarios esperados. La iniciativa se extenderá del 16 al 26 de enero y está destinada a niños, adolescentes y adultos, con el propósito de regularizar esquemas incompletos y reducir el riesgo de reaparición de enfermedades que la medicina consideraba, hasta hace poco, bajo control.
En diálogo con Voz Radio, el neonatólogo del Hospital Zonal Martín Vega Caruso, uno de los impulsores de la acción, explicó que el diagnóstico encendió luces amarillas en todos los grupos etarios. “El objetivo estaba por debajo de lo que uno pretende para una población en cuanto a la vacunación. No solamente en niños, sino también en adolescentes, en adultos, en adultos más mayores”, advirtió, al justificar la necesidad de volver a una modalidad que el sistema sanitario conoce bien: la campaña masiva y territorial.
Una estrategia “clásica” para una amenaza que vuelve
La decisión de lanzar un operativo intensivo responde a una situación concreta: la ciudad detectó que la cobertura no alcanzaba el umbral necesario para sostener una protección comunitaria estable. Frente a ese escenario, el equipo sanitario eligió “volver a la vieja estrategia”, según definió el especialista, para aumentar la cobertura y también para medir con precisión el punto de partida del año. “Volvimos a la campaña, que nos pareció lo más adecuado para primero poder alcanzar el objetivo de vacunación y después para ver dónde estábamos parados con respecto a los números a principio del 2026”, señaló.
La preocupación, sin embargo, no se limita a las estadísticas. En el centro del debate aparece un fenómeno inquietante: el retorno de patologías que parecían parte de otra época. “Hoy tenemos enfermedades como el sarampión o la tos convulsa o coqueluche que han vuelto a estar presentes y que insumen un riesgo para la población en general”, remarcó Vega Caruso.
El riesgo de perder el efecto rebaño
Aunque la campaña alcanza a toda la población, el médico hizo foco en un grupo especialmente sensible: los niños de hasta dos años, donde se observaron los índices más preocupantes. “Vimos con respecto a los números que teníamos del año pasado, que por ejemplo la población de chicos hasta los dos años tenía números en rojo”, describió.
Ese descenso en la cobertura impacta directamente en la protección colectiva. Cuando cae el porcentaje de personas vacunadas, se erosiona el llamado efecto rebaño, una barrera comunitaria que limita la circulación de virus y bacterias. Vega Caruso lo sintetizó con crudeza: al disminuir la vacunación, “uno tiene más riesgo” y los niños quedan expuestos a infecciones que podrían evitarse con una aplicación a tiempo. En esa línea, subrayó que la vacuna no es un trámite menor, sino una herramienta concreta para evitar secuelas. “Con una vacuna, que es un simple acto de colocar una inyección, evita una enfermedad que a la larga le puede producir consecuencias graves”, sostuvo.
El especialista también mencionó el valor histórico de las políticas de inmunización, al recordar que gracias a las vacunas se logró frenar enfermedades que marcaron generaciones. “Hemos podido evitar tener enfermedades que antes de la etapa de vacunación estaban presentes, como la polio”, afirmó.
El enemigo invisible: la desinformación
Más allá de las dosis, los calendarios y las estadísticas, la campaña tiene un componente central: enfrentar el avance de la desinformación. Vega Caruso planteó que en los últimos años se consolidaron discursos que sembraron dudas en parte de la sociedad, alimentados por información falsa o sesgada. Según explicó, esa “mala información” genera resquemor y, en algunos casos, se traduce en decisiones que dejan a niños y adultos sin protección adecuada.
“Tratamos de llevar información para que la gente entienda que estas malas informaciones no tienen un sustento científico. Las vacunas están probadas hace años. Todos nosotros tenemos vacunas colocadas desde hace mucho tiempo y estamos acá, no nos ha pasado nada”, explicó, al cuestionar la narrativa de los movimientos antivacunas.
En el trasfondo, la preocupación es doble: por un lado, el riesgo individual; por otro, el peligro colectivo de que resurjan brotes que exijan respuestas de emergencia. En tiempos donde el virus viaja más rápido que los rumores, la prevención vuelve a jugar un rol estructural.
Cómo participar: DNI, carnet y vacunación sin costo
La campaña es totalmente gratuita en todos los establecimientos adheridos, con una idea rectora: que cada vecino encuentre un punto de vacunación “cerca de casa”, sin barreras administrativas ni económicas. Para acceder, solo se solicita DNI y carnet de vacunación, un requisito que tiene una finalidad sanitaria precisa. “La idea de poder concurrir con tanto el DNI como con el Carnet es poder después nosotros subir esa información al sistema, al SISA, para cotejar los datos y poder tener números”, explicó el neonatólogo.
El objetivo no es solamente completar esquemas atrasados, sino también construir un mapa real de cobertura para tomar decisiones durante el año. En ese sentido, Vega Caruso planteó que el operativo apunta a dejar “los carnet al día” y preparar el terreno para desafíos epidemiológicos futuros, como la campaña antigripal. “Es importante iniciar con esta campaña para poder afrontar después los desafíos que pueden venir con respecto a la vacunación más en el año”, anticipó.
Al cierre, el médico dejó un mensaje directo a la comunidad: “Esperamos a la gente que concurra a los centros para poder vacunarse y que prevengamos enfermedades, que es lo más importante”.
Quiénes participan y cómo se organiza el operativo
La campaña se sostiene en una articulación amplia, con participación activa de instituciones públicas, privadas y equipos sanitarios territoriales. Entre los actores involucrados se destacan:
Hospital Zonal Ramón Carrillo
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LUNES, MARTES, JUEVES Y VIERNES: de 8:15 a 13 hs y de 14 a 15 hs
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MIÉRCOLES: 8:15 a 13 hs
Centros de Salud
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VIERNES 16: 16 a 19 hs CAPS Lera: 25 de Mayo y Los Colihues (Barrio Lera)
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SÁBADO 17: 12 a 16 horas CAPS Casa de la Salud: Ruta y Beschedt y CAPS Lera: 25 de Mayo y Los Colihues (Barrio Lera)
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LUNES 19: 16 a 19 hs Casa de la Salud Ruta y Beschedt y CAPS Lera 25 de Mayo y Los Colihues (Barrio Lera)
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MARTES 20: 16 a 19 horas CAPS San Francisco: San José de Costa Rica 1150 (Barrio San Francisco III)
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MIÉRCOLES 21: 16 a 19 hs Casa de la Salud Ruta y Beschedt y CAPS Madre Teresa: Padre Miche a 150 mts de la Ruta Km 20 (Barrio Km 20)
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JUEVES 22: 16 a 19 hs CAPS San Francisco: San José de Costa Rica 1150 (Barrio San Francisco III)
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VIERNES 23: 16 a 19 hs CAPS Madre Teresa Km 20
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SÁBADO 24:
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12 a 16 hs CAPS San Francisco: San José de Costa Rica 1150 (Barrio San Francisco III)
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16 a 19 hs CAPS Madre Teresa Km 20
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LUNES 26: 16 a 19 hs CAPS Arrayanes: Maitenes 845. Barrio Arrayanes
Sanatorio San Carlos (Km 1)
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SÁBADO 24: 10 a 13 hs
IMI
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Elflein 202. Consultorio 1 Pediatría
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LUNES 19: 9 a 14 hs
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MIÉRCOLES 21: 9 a 14 hs
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VIERNES 23: 9 a 14 hs
Consultorios Albarracín
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Albarracín 1332
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MIÉRCOLES 21: 15 a 19 hs
Centro Pediátrico Melipal (CPM)
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Av. de los Pioneros 3928
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LUNES 19 AL VIERNES 23: 17 a 18 hs
SEAS CEB
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MIÉRCOLES 21: 15 a 20 hs. Sede Sur (Pasaje Gutiérrez y Cerro Blanco)
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JUEVES 22: 14 a 18 hs. en SEAS (Vice Alte O’Connor 730)













