La investigación judicial sobre el incendio que devastó amplias zonas de Puerto Patriada avanza con una hipótesis cada vez más definida. En una conferencia de prensa conjunta, el fiscal jefe de Lago Puelo, Carlos Díaz Mayer, y el jefe de la Policía del Chubut, Andrés García, confirmaron que la principal línea de trabajo apunta a un hecho intencional vinculado a un conflicto interno por tierras dentro del área de la reserva.
Según explicaron las autoridades, la pesquisa se apoya en evidencia técnica, análisis de cámaras de seguridad y testimonios clave recolectados por la División de Investigaciones de la Comarca, que permitieron reconstruir los movimientos en la zona inmediatamente después de iniciado el fuego.
Las cámaras y una “mudanza” imposible
El comisario García detalló que se analizaron exhaustivamente las imágenes de las cámaras ubicadas en el puente Salamín y en el acceso al Camping Municipal de El Hoyo, los únicos puntos de entrada y salida hacia Puerto Patriada. De ese relevamiento surgió un dato que encendió las alarmas de los investigadores: apenas minutos después del inicio del foco ígneo, dos camionetas descendían desde la zona afectada cargadas con muebles, cajas y pertenencias personales.
Para los peritos, ese movimiento resulta llamativo. La violencia y velocidad con la que se propagó el incendio impidieron que la mayoría de los vecinos pudiera rescatar siquiera documentación básica. “Estas personas lograron retirar prácticamente todos sus bienes, como si se tratara de una mudanza planificada”, señalaron fuentes de la investigación, en contraste con las declaraciones posteriores de los involucrados, quienes afirmaron haber perdido la totalidad de sus pertenencias.
Granadas, pintadas y una aclaración clave
Durante la conferencia, García también se refirió al hallazgo de seis granadas del Ejército, mencionado días atrás por el gobernador Ignacio Torres. El jefe policial fue categórico al aclarar que esos artefactos fueron encontrados en Epuyén y no guardan relación directa con el incendio de Puerto Patriada.
Si bien en Epuyén se detectaron pintadas que podrían estar asociadas a la aparición de los explosivos, las autoridades subrayaron que no existe, hasta el momento, un vínculo probado entre ese hecho y el siniestro en El Hoyo. “Son dos causas distintas que se investigan por carriles separados para no contaminar las pruebas”, remarcaron.
El trasfondo del conflicto
La línea investigativa más sólida de la fiscalía surge de testimonios espontáneos de vecinos que solicitaron reserva de identidad. De acuerdo con esos relatos, el incendio estaría relacionado con un litigio de tierras iniciado hace unos dos años, a partir de la llegada de una mujer proveniente de Buenos Aires que reclamaba ser reconocida como parte de la comunidad Pulgar.
Ese pedido fue rechazado por el grupo, lo que derivó en un conflicto creciente que incluyó intervenciones judiciales previas y prohibiciones de acercamiento entre un referente comunitario y la mujer. Para los investigadores, el hecho de que el fuego se haya iniciado a escasos metros del asentamiento vinculado a ese conflicto, sumado al traslado anticipado de bienes personales, refuerza la hipótesis de una maniobra deliberada ligada a ese enfrentamiento interno.
Allanamientos, celulares y cautela judicial
En cuanto al estado procesal de la causa, Díaz Mayer confirmó que se ejecutaron tres órdenes de allanamiento y se secuestraron cinco teléfonos celulares. Los dispositivos serán sometidos a peritajes técnicos para analizar comunicaciones, geolocalizaciones y otros datos digitales que permitan esclarecer el origen del incendio.
El fiscal fue prudente al señalar que, por el momento, no hay detenidos ni imputaciones formales. “Existen elementos suficientes para justificar los allanamientos, pero la Justicia actuará con cautela hasta contar con los resultados de los peritajes”, explicó. En paralelo, continúa el trabajo de campo y la evaluación de otras líneas de investigación surgidas de entrevistas con pobladores de la comarca.
*Con información de Red43













