El intendente Walter Cortés resolvió extender las funciones de los Guardabosques Municipales a todo el ejido urbano, en el marco del estado de emergencia ígnea declarado por la provincia de Río Negro ante el riesgo extremo de incendios forestales.
La medida quedó formalizada a través de la Resolución 3097-I-2025, firmada el 16 de diciembre, y se apoya tanto en la Carta Orgánica Municipal como en el decreto provincial que estableció la emergencia por el término de un año.
Hasta ahora, las funciones de los guardabosques estaban limitadas a las áreas y reservas naturales protegidas municipales, según lo establecido por las ordenanzas vigentes. Con esta resolución, y mientras se mantenga la emergencia, su competencia se amplía a todo el ejido de la ciudad.
Desde el Ejecutivo municipal se fundamentó la decisión en la necesidad de reforzar la prevención, el control y la protección ambiental ante un escenario de riesgo elevado, recordando que la Carta Orgánica establece como deber del Estado local garantizar el derecho de los habitantes a un ambiente sano y ejercer el poder de policía en materia ambiental.
El texto también remarca la responsabilidad de la comunidad en la preservación del ambiente, señalando que los habitantes tienen el deber de protegerlo en resguardo de las generaciones presentes y futuras, especialmente frente a situaciones de riesgo extremo como las que plantea la temporada estival.
La resolución se enmarca en la adhesión municipal al Decreto 1104-2025 del gobernador de Río Negro, que declaró la emergencia ígnea por un año en todo el territorio provincial, y busca fortalecer las capacidades locales de control y fiscalización frente a posibles focos de incendio.
Con esta ampliación de funciones, los guardabosques municipales podrán intervenir más allá de las reservas naturales, reforzando tareas de prevención, vigilancia y actuación temprana, en una ciudad donde la interfaz urbano-forestal representa uno de los principales desafíos ambientales.













