Al momento del procedimiento, dos jóvenes se encontraban en el domicilio y permitieron el ingreso del personal policial. Si bien el rodado fue encontrado en el lugar, no se hallaron las llaves ni documentación que acreditara su propiedad o procedencia.
Mientras los efectivos revisaban el interior de la vivienda, detectaron tres envoltorios plásticos con flores secas de marihuana. Ante este hallazgo, se activó el protocolo correspondiente y se dio intervención a la división de toxicomanía, que continuó con las actuaciones bajo la órbita de la Justicia Federal.
Poco después, un hombre adulto se presentó en el lugar y dijo ser el propietario de la casa. Según su versión, la camioneta había sido dejada allí por un conocido, pero no pudo aportar mayores datos ni establecer contacto con esa persona. El vehículo fue finalmente secuestrado y retirado mediante una grúa oficial.
La intervención permitió cumplir con la orden judicial y dio lugar a una causa paralela por la presencia de estupefacientes.













