La salud pública de Bariloche enfrenta una situación crítica: el Hospital Zonal acumula una deuda cercana al billón de pesos por prestaciones brindadas a afiliados de obras sociales que nunca fueron reembolsadas.
Así lo confirmó el director del centro de salud, Víctor Parodi, quien en diálogo con Radio Con Vos Patagonia explicó que el hospital carga con el peso creciente de pacientes con cobertura médica que, por diversas razones, terminan siendo atendidos en el sector público. Y advirtió: “Tenemos serios problemas en el recupero de lo que se invierte desde el hospital público en la atención de su afiliadoâ€.
La situación se agrava por la falta de convenios entre ciertas obras sociales y prestadores locales, así como por decisiones administrativas que direccionan a los pacientes directamente al hospital. “Hay obras sociales que no hacen convenios con lugares y dicen ‘vayan al hospital’, o situaciones donde el protocolo lo tiene solo el hospitalâ€, señaló Parodi.
A esta problemática se suma el fenómeno de turistas nacionales y extranjeros que arriban sin cobertura médica. “Hace años que hay gente que viene sin su seguro, sin la carta de su obra social. Nosotros tenemos que recuperar lo que se invierte en las inte aciones, ya sean extranjeros o nacionales, porque nuestros fondos no se incrementan por ser una ciudad más turísticaâ€, explicó.
Parodi precisó que desde la caída de la Superintendencia de Servicios de Salud a nivel nacional, el nivel de recupero se redujo a niveles mínimos. “Llevamos un año en el que prácticamente el 90% no se está cobrando. Ahora se está intentando algo desde la parte judicial, pero cuando lo veamos reflejado lo vamos a expresarâ€, advirtió.
Un sistema saturado
El director del hospital también hizo referencia a la alta demanda de atención que enfrentan, especialmente en el área pediátrica, donde las camas están casi siempre ocupadas. “Tenemos un cien por ciento de inte ación en el área pediátrica. Recién en los últimos días pudimos liberar un par de camasâ€, describió, y anticipó que la temporada alta de enfermedades respiratorias podría extenderse hasta noviembre, como ocurrió en años anteriores.
En paralelo, la ciudad registra un incremento en la atención de emergencias producto de accidentes viales y traumatismos, algunos de gran magnitud.
Bariloche, como destino inte acional, no está exenta de las amenazas sanitarias globales. Parodi remarcó que si bien actualmente no hay alertas por nuevas variantes de COVID-19 u otras enfermedades, la ciudad “siempre está expuesta a que circule algún tipo de virus respiratorio u otro que esté prevaleciendo en otro paísâ€.
El reclamo por el financiamiento de la salud pública vuelve a poner el foco sobre un sistema que asume la atención sin discriminar coberturas, pero que luego enfrenta serias dificultades para sostener su funcionamiento ante la falta de reintegros. “Nuestros fondos no se incrementan por ser una ciudad más turísticaâ€, reiteró el director.
La deuda, según Parodi, roza el billón de pesos. Una cifra que, sin intervención concreta, amenaza con erosionar aún más un servicio esencial para residentes y visitantes.













