Una vez más el servicio del Transporte Urbano de Pasajeros (TUP) de Bariloche se vio afectado por una medida de fuerza gremial. La definición se tomó durante la tarde noche del jueves cuando los trabajadores confirmaron que no habían recibido los salarios de octubre. Sin embargo, luego de confirmar la transferencia bancaria, el gremio levantó el paro y los colectivos retomaron sus recorridos habituales.
La delegación local de la UTA informó del atraso salarial de la empresa Mi Bus y el gremio se anunció “en alerta†y estableció una retención de servicios desde el primer servicio de este vie es (8/11) y “hasta que se encuentren depositados y reflejados al 100% el sueldo de cada trabajadorâ€.
Afortunadamente, la situación cambió en las primeras horas del vie es. El delegado de los choferes, Luis Curilén, confirmó en Radio Con Vos Patagonia que la empresa había completado el depósito del 40% faltante para completar los sueldos de octubre. El referente confió que la problemática podría continuar ya que la empresa adeuda un ítem paritario acordado en junio y que podría tener incidencia directa en los aguinaldos.
En crisis
La penosa situación financiera de la empresa no resulta una novedad. A pesar de que logró superar varios meses sin sobresaltos, en esta ocasión se volvió a instancias anteriores en las que la transportista no lograba reunir los fondos necesarios para cubrir la masa salarial.
Esta semana la empresa logró la autorización de un ajuste del cuadro tarifario que encarece el boleto en la ciudad. Pero, además, en las últimas horas, desde el Municipio se emitieron dos resoluciones de “pronto despacho†para girar más de 80 millones de pesos a la empresa.
Mediante el mecanismo de adelantos, la comuna facilitó unos 70 millones correspondientes al aporte provincial y otro aporte de 15 millones de pesos que, parcialmente, cubre la cuota mensual del subsidio municipal.













