Una turista japonesa de 57 años murió luego de permanecer inte ada varios días en un sanatorio de la ciudad. Se trata de la mujer que sufrió un accidente cerebrovascular mientras practicaba esquí de travesía en el Cerro Catedral. El accidente ocurrió cuando descendía por la pista Lynch junto a un grupo de 9 personas y cuatro guías de alta montaña.
Tras desvanecerse por un fuerte dolor de cabeza, fue auxiliada y trasladada al sanatorio, donde fue diagnosticada con un ACV hemorrágico. Una semana después, sufrió un paro cardíaco y no resistió.
El accidente generó controversia cuando Catedral Alta Patagonia (Capsa) denunció que, a pesar de haber cerrado el sector superior de la montaña por condiciones meteorológicas adversas, los guías decidieron continuar la travesía. Capsa debió movilizar sus patrullas y equipos para el rescate.
Los guías locales, Jeremías Varela y Agustín Karriere, indicaron que la actividad había sido modificada debido al mal clima, evitando las zonas más altas y optando por una excursión al refugio Lynch, en un área concesionada. Explicaron que solicitaron permiso al personal del lugar y que luego de la tragedia pagaron el rescate exigido por Capsa, equivalente a diez pases diarios.
El caso reabrió el debate sobre la seguridad en actividades de alta montaña y la responsabilidad de los guías y concesionarios en condiciones meteorológicas adversas.













