A medida que los incendios forestales continúan devastando regiones de Córdoba, Ariel Amthauer, Director de Lucha Contra Incendios Forestales, detalló la compleja situación que atraviesa la provincia y ofreció un sombrío pronóstico para la temporada de incendios en la Patagonia. Las altas temperaturas, los fuertes vientos y la falta de humedad están alimentando las llamas en zonas como Capilla del Monte y la Reserva Provincial Chancaní, donde decenas de brigadistas y guardaparques trabajan arduamente para contener los focos de fuego.
“Próximo a la localidad de Capilla del Monte tenemos 22 compañeros brigadistas y guardaparques, movilizados principalmente de los Parques Nacionales de la Patagonia. Ellos están trabajando en un incendio muy complicado a pedido de la provincia de Córdoba. El resto del personal se encuentra en la zona de la Reserva Chancaní, una región muy bonita pero que está siendo arrasada por el fuegoâ€, relató Amthauer.
La situación en la Reserva Chancaní es crítica, con temperaturas que alcanzan los 37 grados, una humedad del 20%, y vientos de entre 30 y 40 kilómetros por hora. Estas condiciones extremas han llevado al despliegue de más de 40 personas, junto con diversas autobombas, movilizadas desde distintos parques nacionales como El Palmar y Sierra de las Quijadas. El panorama, según Amthauer, no es esperanzador para las próximas 48 horas: “Lamentablemente, el fuego ya ingresó al Parque Nacional Traslasierra, donde hasta ayer se registraron unas 150 hectáreas afectadasâ€.
Amthauer destacó las dificultades que enfrentan los equipos: “Es una región del monte Chaco, árido y espinoso, con disponibilidad de agua muy escasa. Las quebradas abruptas complican enormemente el trabajo del personal, lo que hace que cada día sea una lucha constante contra el avance del fuegoâ€.
La responsabilidad humana
Uno de los puntos clave en las declaraciones de Amthauer fue la responsabilidad del accionar humano en la generación de estos incendios. “En algunas regiones del país, el uso del fuego forma parte de las comunidades, pero hoy, lo que antes se podía hacer en ciertos momentos del año, ya no es posibleâ€, afirmó, subrayando la necesidad de cambiar hábitos arraigados. Puso como ejemplo lo ocurrido en el Parque Nacional Calilegua en Jujuy, donde las yungas ardían mientras, a solo unos kilómetros, los pobladores quemaban basura en las banquinas de las rutas. “Es una cuestión de desconocimiento y negligencia, en algunos casos, intencionalidad. Pero la verdad es que es muy difícil determinar si un fuego fue provocado intencionalmenteâ€.
Amthauer recordó también lo que sucedió en la región del delta entre 2020 y 2023, donde los pobladores aprendieron fuego para mejorar pasturas sin tener en cuenta las condiciones secas extremas debido a la bajante histórica del río Paraná. “Este tipo de fuegos descontrolados es un problema que no se limita a Argentina; es una situación global que requiere acciones contundentes en la prevenciónâ€.
La Patagonia en el verano
Amthauer advirtió que, así como en Córdoba se atraviesa una temporada complicada, las condiciones para el verano en la Patagonia no son mucho mejores. “Trabajamos con el Servicio Nacional de Manejo del Fuego, que emite boletines técnicos y pronósticos. Para la primavera y el primer trimestre del verano en la Patagonia se esperan temperaturas por encima de lo normal y muy pocas precipitaciones. Esta combinación de calor y falta de lluvias incrementa el riesgo de incendiosâ€.
El director fue claro en su mensaje sobre la importancia de la prevención y la responsabilidad colectiva. “Es fundamental que las personas realicen sus actividades al aire libre con mucha precaución. Desde nuestro lado, estamos trabajando para informar adecuadamente, pero la clave está en que la comunidad comprende la gravedad del riesgoâ€, enfatizó.
Amthauer también se refirió a la logística para afrontar esta temporada: “Los medios aéreos, como aviones hidrantes y helicópteros, seguirán siendo administrados por el Servicio Nacional de Manejo del Fuego. Esperamos tener la misma dotación que el año pasado, con unas 15 aeronaves distribuidas entre la Patagonia y el NEAâ€.
Con el avance del cambio climático, la extensión de las temporadas secas y la falta de lluvias, el país enfrenta un panorama complicado en cuanto a incendios forestales. Amthauer fue enfático al destacar que la prevención es la clave para evitar que los desastres se repitan, e instó a que se tomen medidas desde las comunidades para cambiar hábitos y cuidar el ento o.
“Esperamos que podamos transitar el verano sin fuego, pero la realidad es que cada vez se nos hace más difícil evitar que estas tragedias suceda”, concluyó.
*La entrevista completa en Radio Con Vos Patagonia:













