Tras el anuncio de la instalación de una planta de Gas Natural Licuado (GNL) en Sierra Colorada, el ministro de Gobie o, Trabajo, Mode ización y Turismo de Río Negro, Federico Lutz, compartió sus reflexiones sobre el impacto y las perspectivas que este proyecto traerá para la región, especialmente para Sierra Grande.
“Ayer recibimos aquí en Cipolletti al presidente de la compañía YPF. También vinieron los legisladores de todo el parlamento rionegrino, tanto los oficialistas como aquellos que han acompañado la ley del RIGI a nivel legislativo, y vinieron los intendentes de San Antonio Este, la intendenta de Sierra Colorada”, señaló Lutz. “El día de ayer ha sido una buena jo ada para hacer el kick-off de este proyecto, poderlo pensar estratégicamente para todos los rionegrinos y dar lo que es la seguridad jurídica, las garantías de carácter económico y la previsibilidad política para que realmente esto se pueda concretar en los plazos que tiene pensada la compañía YPF llevarlo adelante”.
El ministro explicó que la estrategia comercial de YPF está avanzada y que la liquefacción del gas natural representa un 35% del comercio global de este recurso. “La demanda está muy clara, está muy presente en todos los mercados en los cuales el gas es un producto esencial. Lo que hay que armar es la logística e YPF está trabajando en eso”, explicó Lutz, agregando que ya se mandó a construir un barco especial que comenzará operaciones en el Golfo San Matías hacia 2028 o 2029.
Impacto Socioeconómico y Logístico
Lutz destacó la importancia del plan estratégico que guiará los servicios complementarios necesarios para apoyar este proyecto de gran envergadura. “Va a haber un plan director que va a guiar todo lo que son los servicios complementarios. No nos olvidemos que ese es un rol esencial por parte del Estado“, comentó. “Todo el planeamiento para el desarrollo socioeconómico de la región, que tiene que ver desde la instalación de escuelas, hospitales, planes de capacitación para las personas, las cadenas alimentarias, el mejoramiento de la tierra para permitir otras explotaciones de cercanía, los procesos de recreación que tienen que ver para la contención social de los trabajadores”.
El ministro enfatizó que la experiencia en otros grandes proyectos ha demostrado que uno de los factores de fracaso es la falta de infraestructura y servicios para los trabajadores y sus familias. “Nosotros pretendemos superar esa barrera y generar, como se merecen los trabajadores a futuro, dignas condiciones de vida asociadas al trabajo”, afirmó.
Expectativas
En cuanto a las expectativas, Lutz fue claro al señalar la necesidad de prudencia, especialmente debido a los fracasos de proyectos anteriores en la región, como la inversión en hidrógeno verde y la planta nuclear. “Sierra Grande está muy castigado, no solamente por el hidrógeno verde. También se tuvo que retroceder con la planta nuclear y el cierre de la mina del ALPAT”, recordó. “Así que acá hay que ser muy prudente con las expectativas. El desarrollo no es mágico, lleva trabajo, tiempo y una estrategia específica que respetar”.
Lutz subrayó que el crecimiento de Sierra Grande será por etapas, vinculadas a la infraestructura, la exte alización de recursos y la instalación del oleoducto. “Lo que debe dominar todo es la prudencia porque no se puede ni jugar con las expectativas de la gente que ya viene muy castigada por todos estos proyectos frustrados”, advirtió. “Hay que cuidar todos los aspectos vinculados al desarrollo de una inversión que no es de gobe anza absoluta por parte de la provincia, sino que es gobe anza de una empresa inte acional como es YPF Petronas”.
Lutz dejó claro que el camino hacia la materialización de la planta de GNL en Sierra Colorada es prometedor, pero debe ser recorrido con cautela y planificación estratégica para garantizar su éxito y el bienestar de la comunidad.













